El título Machete amola’o, de la novela de Ramón Núñez Almonte, impacta desde el primer momento y provoca curiosidad sobre el rumbo que tomará la historia. Al ver la portada, el lector puede pensar en aquellas hazañas históricas donde el machete jugó un papel importante en la vida del pueblo dominicano. Sin embargo, a medida que se avanza en la lectura, se descubre que el machete del título no alude a la violencia, sino que representa una figura simbólica.
Pero que también fue una realidad arraigada en un sector de la cultura dominicana, quienes durante mucho tiempo sacaron gran provecho de él. Y hoy son lo que son, en parte, gracias a ese machete al que se refiere el distinguido escritor Ramón Núñez Almonte.
El libro funciona como un espacio de memoria al que el lector puede acudir. ¿Qué se guarda en la memoria?: vivencias y recuerdos que muchas veces, con el paso del tiempo, se borran. Pero las que se plasman en los libros son indelebles, como lo ha hecho Ramón Núñez Almonte.
Tiempo en que transcurre la historia
En este libro el autor presenta un relato ficcionado, basado en la vida real. Avanza de manera paralela —con informaciones colocadas al pie de página— con importantes eventos de la historia de la República Dominicana. Estos sirven como una especie de resumen de momentos históricos que todo dominicano debe tener presentes: la ocupación norteamericana de 1916-1924, la era de Trujillo, el golpe de Estado al profesor Juan Bosch, la revolución de 1965 y los años de Balaguer. Pero la narración continúa un poco más allá.
Estructura de la novela
La novela Machete amola’o está contada por diferentes tipos de narradores: un narrador indirecto que, en cierto momento —en la primera parte de la historia— da la impresión de ser un narrador testigo. Sin embargo, en la última parte del libro nos encontramos con un narrador en primera persona y también con un narrador testigo.
Está narrada en tiempo pasado, aunque algunas expresiones se cruzan con oraciones en tiempo presente.
La novela está estructurada en 25 capítulos breves que favorecen una lectura ágil y continua. El autor transita con una prosa sencilla y directa. En este sentido, por la brevedad de los capítulos y la forma en que están estructurados, la novela puede leerse de manera fácil y entretenida.
Una historia que trasciende los suelos patrios
Personajes principales
La narración que avanza de manera lineal hasta el final de los hechos, cuenta la vida de una familia —la familia Almonte— que poco a poco va lidiando con las contingencias que de manera natural se presentaban en esos tiempos, donde muchos integrantes se quedaban rezagados.
Otros se imponían a los reveses, sacando fuerzas de voluntad para sobrevivir y seguir avanzando por el camino del progreso, rebasando así las limitaciones del siglo XX para que sus descendientes lograran el éxito.
El relato inicia en Palmarejo, una comunidad de Navarrete, con la ocupación norteamericana de 1916. Allí Cilo se enamora de Felicia, la mayor de la familia Almonte. Después de seis meses de amores se escapan, acción muy recurrente durante mucho tiempo en la historia dominicana. De su fructífera vida amorosa procrearon 13 hijos, entre ellos la menor, Ana (Chichita), quien más adelante jugará un papel protagónico en esta interesante novela.
Esta obra hace una radiografía de las costumbres del dominicano y del uso de términos y expresiones culturales que aún hoy, en ciertos lugares, se utilizan. Para muchas personas estas expresiones son bien recordadas porque constituyen una forma de mantener viva la conexión con sus raíces culturales.
Cilo y Felicia vivieron los tiempos de Trujillo y, tal como lo expresa el narrador, citamos:
«Los siguientes eventos marcaron a la familia de Cilo: en 1930 Trujillo llega al poder estableciendo una dictadura cuya base se sustentaba en el miedo. Creó un aparato militar y paramilitar que controlaba la vida de todo ser vivo que se movía en suelo dominicano, extendiéndose por cada provincia del país. Era dirigido por una horda de testaferros al servicio del Estado», (pág. 26).
Con la muerte de Cilo, Felicia queda a cargo de los hijos y continúa luchando por su subsistencia. Luego de la muerte de Felicia, la historia se concentra en Chichita, quien después de quedar embarazada a los 16 años vive momentos intensos para mantener y educar a sus hijos, principalmente a Ramón, el primogénito, quien fue secuestrado por su propio padre.
Imponiéndose a las limitaciones
Esta historia presenta a una familia que da pasos firmes para no desvanecerse en la pobreza, sino que encuentra la fortaleza para avanzar e imponerse a las circunstancias en que ha estado sumida.
Fue en 1971 cuando la familia de Chichita, fruto de la agudización de la pobreza y de la persecución política, abandonó el campo y decidió establecerse en el pueblo de Navarrete.
Luego Chichita con su Machete amola’o (pasaporte alterado) logra viajar a Puerto Rico llevando consigo un mundo de esperanza en busca de nuevas oportunidades.
En resumen
Ramón Núñez Almonte, quien también es ingeniero agrónomo narra esta historia con una prosa sencilla y amena. Deja para la posteridad un testimonio de superación de una familia dominicana que, como tantas otras, se sobrepuso a las limitaciones con fe y determinación, de la cual, posiblemente, él mismo forme parte, cuyas improntas trascienden más allá del presente.
Más que una simple narración familiar, la novela se convierte en un retrato de la memoria colectiva dominicana.
Este texto se basa en la presentación realizada por el autor durante la puesta en circulación de la novela Machete amola’o, de Ramón Núñez Almonte.
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