En un país donde la historia suele contarse desde los balcones del poder, hay vidas que resisten en silencio, sosteniendo —sin reconocimiento— los cimientos de la nación. La historia de mi vida, del educador dominicano Agripino Rosario Contreras, es una de esas raras irrupciones donde la memoria individual se convierte en documento colectivo.

No estamos ante una simple autobiografía. Lo que este libro ofrece es una radiografía íntima de la República Dominicana de la segunda mitad del siglo XX: la herencia rural de la dictadura, la efervescencia política tras la caída de Trujillo, la violencia soterrada de los Doce Años de Balaguer y la lucha persistente por una educación digna.

Agripino Rosario no narra desde el privilegio, sino desde la intemperie. Hijo de campesinos analfabetos, criado en la ruralía profunda, su relación con la escuela no fue natural, sino conquistada. Cada paso hacia el conocimiento implicó vencer resistencias: familiares, económicas, geográficas. Caminar kilómetros bajo la lluvia para estudiar no es, en su relato, una metáfora literaria; es la expresión concreta de un país donde aprender ha sido, para muchos, un acto de terquedad.

Sin embargo, su historia desmonta una ilusión peligrosa: la de la meritocracia como camino garantizado. Cuando, tras obtener una alta calificación en un concurso docente, es desplazado por prácticas de soborno, Rosario expone una verdad incómoda: en nuestras estructuras, el mérito suele ser insuficiente. Su ascenso —de obrero manual a profesor universitario— no valida el sistema; lo interpela.

Pero es en la dimensión política donde su testimonio adquiere una densidad particular. Rosario pertenece a esa generación que despertó con la caída de la dictadura y creyó posible una democracia más justa. Su participación en luchas estudiantiles, su militancia y, sobre todo, el episodio del allanamiento de su hogar en 1975, revelan la textura cotidiana de la represión.

Aquí no hay grandes discursos ideológicos. Hay miedo, vigilancia, delación. Hay un país donde pensar distinto podía costar la vida. Y, sin embargo, también hay dignidad: la decisión de no renunciar a las convicciones, aun cuando el costo personal sea alto.

Su compromiso no se agotó en la política. Lo llevó al aula y a la comunidad. Rosario entendió temprano que enseñar no es repetir contenidos, sino formar sujetos capaces de pensar, de actuar, de transformar su entorno. Su liderazgo en la creación de centros educativos y en la lucha por servicios básicos en su comunidad revela una concepción profundamente ética de la educación: no como ascenso individual, sino como responsabilidad colectiva.

Quizás uno de los aspectos más sorprendentes del libro sea su honestidad. En un país donde la figura del maestro suele idealizarse, Rosario se permite mostrar sus zonas de conflicto. La decisión de tener una hija fuera del matrimonio, en medio de presiones culturales y personales, rompe con la narrativa del héroe sin fisuras. Y ahí, precisamente, radica su fuerza.

Porque este no es el testimonio de un hombre perfecto, sino de un ser humano atravesado por dilemas. Su vida no es ejemplo en el sentido moralizante, sino en el sentido más profundo: el de alguien que enfrentó su tiempo sin evadir sus contradicciones.

La historia de mi vida es, en última instancia, un acto de generosidad. Al compartir su memoria, Agripino Rosario no solo deja un legado a su familia, sino que ofrece al país una herramienta para pensarse. Nos recuerda que la historia no solo se escribe en los grandes acontecimientos, sino en los pequeños gestos: en el esfuerzo por estudiar, en la decisión de enseñar, en la voluntad de no ceder ante la injusticia.

En tiempos donde la desmemoria amenaza con vaciar de sentido nuestro presente, testimonios como este son indispensables. Nos obligan a mirar hacia atrás no con nostalgia, sino con responsabilidad.

Porque entender de dónde venimos sigue siendo la única manera de saber hacia dónde vamos.

Ike Méndez

Poeta, educador y ensayista

Ike Méndez es ensayista y metapoeta dominicano. Coautor de obras como *"San Juan de la Maguana, una Introducción a su Historia de Cara al Futuro"* (Primer premio en el Concurso Nacional de Historia 2000) y *"Símbolos de la Identidad Sanjuanera"* (Segundo premio en 2010). Ganó el Segundo premio en el Concurso de Literatura Deportiva “Juan Bosch” (2008) y colaboró en la serie *"Fragmentos de Patria"* de Banreservas. También coeditó las antologías *"Voces Desatas"* (poesía, 2012) y la primera antología de cuentistas sanjuaneros (2015). Ha publicado seis poemarios: *Al Despertar* (2017), *Flor de Utopía* (2018), *Ruptura del Semblante* (2020), *Baúl de Viaje* (2022), *Al Borde de la Luz* (2023) y *El Joyero de Ébano* (2024), que reflejan una evolución poética constante. E-mail: jemendez@claro.net.do

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