En esta ocasión, tenemos la obra para niños-as titulada "El sonido que faltaba" (Cuentos, 2015). Ediciones Muñequitos, sello editorial del Ministerio de Cultura de la República Dominicana, y Ediciones Ferilibro de la Dirección General de la Feria del Libro. Santo Domingo, República Dominicana.
Con diseño y maquetación de Setentayocho. Las ilustraciones son de Stentayocho. Con tamaño de 3/4 de pulgada y contiene 17 páginas. La portada es a color, aunque las ilustraciones internas son en blanco y negro.
Esas ilustraciones internas debieron ser presentadas a color, porque, como ya les he dicho, lo pictórico, lo visual y el sonido son fundamentales para despertar el interés y la indagación en los niños-as, más en esa edad de dos a seis (2 a 6) años, que no están habilitados para la lectura, pero sí pueden ver y escuchar.
A pesar de esa situación, la autora, desde la obra, nos presenta un psico-expresivo. Este problema de dicción, comúnmente conocido como "lengua mocha", a través de la niña Nicole, un personaje infantil con problemas de dicción.
La pronunciación de palabras en Nicole se presenta como la falta de algunos sonidos. Esa situación en la dicción de una persona es conocida también como lengua corta o frenillo lingual corto (médicamente conocido como anquiloglosia o "media lengua").
Nicole, como todos los "media lengua", tenía dificultad para pronunciar o articular algunos sonidos como la r, la l, la t, la d y la s, y ese problema le impedía pronunciar bien algunas expresiones o palabras, lo que provocaba risa o burla en otras personas.
Pero un cuervo le brindó la salvación al regalarle las letras que le faltaban en su pronunciación. El cuervo "Entre sus fuertes garras, un montoncito de letras tintineaba como un llaverito de acero". Aquellas letras que Nicole no podía pronunciar.
(Ver pág. 19, obra citada)
Y desde entonces, gracias a esa ave, Nicole pudo pronunciar bien sus palabras y sentirse feliz, y lo despidió:
"- ¡Adiós, amigo cuervo! ¡Que te vaya bien! Recuerda pasar por aquí cuando regreses! ¡Corre, vuela! ¡Cuidado con las acrobacias!"(Ver pág. 19, obra citada).
Agradecimiento, sentimiento humano de agradecimiento y manifestación de amor al otro, son los valores espirituales que se desprenden de ese inolvidable encuentro entre un ave y un ser humano.
De nuevo, el recurso de la personificación vuelve a formar parte de la narración para niños-as de esta autora, en esta ocasión, llenando de humor y risa el ambiente. Contrario a la burla y al rechazo.
En sí mismo, se trata de una obra propicia para el deleite de niños-as, jóvenes y adultos. De ahí que, a partir de ese problema de pronunciación, la autora propicia el contexto, no para el aislamiento y el rechazo, sino para la acogida, el agradecimiento y la ternura.
Y es que en esta obra, la manera en que la autora presenta este problema de dicción es para el fortalecimiento del Ser, no es para la ironía, al contrario, es para resaltar los valores de la amistad, a partir de un ave y un ser humano, haciendo de esta narración un espacio armónico de participación y entendimiento.
El regalo del abecedario no provino de un ser humano, sino de un ave para un ser humano. Es esta una lección de vida que la humanidad ha de entender y hacerla ley de existencia: el agradecimiento como tributo de la vida.
Nos faltan los sonidos y el agradecer, a muchos adultos, ahí el valor que, desde esta narración, se enarbola y que, como lectores o como público que escucha, nos permite acoger para nuestro crecimiento y gozo particular.
"Que/ te /co/ti/", son palabras acortadas que van más allá de la pronunciación; y, en este caso, son razón y motivo para el deleite y la construcción positiva de la gente.
Aquí la familia es llamada a asumir su rol, no desde una lección de insultos e ironía, sino desde la acogida, a partir de las acciones de un ave.
El gozo y la recreación quedan aquí representados en las acciones de un cuervo negro. El cuervo, como ave de mal agüero, en este caso es representación de simpatía, acogida y amor, para hacer de esta obra una fuente pertinente de ternura, risa y deleite espiritual.
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