Freddy Guerrero (1998) es un jovencísimo escritor y artista audiovisual dominicano que pertenece a las ultimas manadas de poetas en esta isla despeinada.
Cada generación es un nuevo intento de sentir, amar y odiar lo que le rodea y lo que está más allá de nuestros arrecifes caribeños y atlánticos.
Guerrero reseña historias, versos, imágenes, deseos y los vacíos cada vez más recurrentes de la amplificada posverdad de hoy .
Originario de La Romana, el autor genera imágenes antes que todo termine en una ciudad colocada en el trayecto de lo insano, ya sea por un disparo en la nuca, un motor en vía contraria en la 27 con Núñez o un infarto sin vuelta atrás a mitad de la plaza.
Actualmente Guerrero participa en la 29 Bienal de Arte Eduardo León Jimenes junto a renombrados artistas de República Dominicana, Haití, Bahamas y Jamaica.
En el año 2023 escribió el poemario Fabrica de Lámparas, con Luna Insomne Editores. Fue director del cortometraje Novenario (2021) y participó como animador en la película Olivia y las nubes (2024).
Su libro Palomas demenciales por La Marginal (Ediciones malamaña y CieloNaranja) que ya lleva una segunda edición, es un viaje en guagua voladora por la nueva sicodelia existencial y caótica de la ciudad de Santo Domingo.
Un experimento narrativo para sacar a la luz la capital de la República con sus nuevas iconografías de urbanidad irreverente. Sus fumanchuses, sus etiliticos y periqueros. Santo Domingo, eplotá de vapes, mashas y planetas alofokes. Santo Domingo es un sucio despilfarro de callejones como favelas, pese a sus falsos leds de megaciudad de carros de alta gama, culos de plásticos y dealers en La Ciénaga de Barahona. Cinco ciudades en una
Un libro on the road . Es contar la verdad de lo que te rodea como si te la contaras a ti mismo (Jack Kerouac). Sus referencias literarias, estéticas y hasta filosóficas rondan la generación beat 50/60. Rita Indiana y en lo local, Luis Terror Días y la banda The Velvet Underground liderada por Lou Reed
En Palomas demenciales por La Marginal (2025) sientes que no hay lugares para permanecer. Nada más que seguir rodando en la guagua voladora. Puro flujo de conciencia. Seguir siendo violados como un adolescente en las caderas.
Rozar el asiento con todos los miembros de mi cuerpo. Amenazar a Ana para que nos estrellemos con ese letrero de Manny Cruz y matar al merengue de una vez por todas. Abrir una ventana con mi cráneo, pasar del virus al hueso , del hueso al asfalto mojado . Tragarse cada vidrio con mi cabello. Expulsarlos por mi ombligo a todo lo que se acerque, especialmente a los reporteros de los periódicos y programas de investigación. Todos esos vidrios incrustados en ventanas, letreros, vendedores de dulces, camareras , hongos silvestres y en la cara de la reportera becaria de NCDN.
Guerrero considera que la actual literatura dominicana representa grandes cantidades de textos y no grandes calidades.
Su libro Palomas demenciales por La Marginal está disponible en la Librería Mamey, en la calle Las Mercedes, Ciudad Colonial.
Compartir esta nota
