La quinta edición del Festival del Día Mundial de la Poesía se ha consolidado como un hito sin precedentes en la cartografía de los grandes recitales globales, logrando lo que pocos encuentros de su tipo alcanzan: una ubicuidad absoluta mediante una vigilia de 24 horas ininterrumpidas.
Con un saldo impresionante de 1083 poemas y 475 participaciones, este maratón no solo compite en volumen con festivales históricos como los de Medellín o Granada, sino que los trasciende al implementar una diplomacia cultural tecnológica que borra fronteras en tiempo real. Su importancia radica en haber democratizado el acceso a la palabra, integrando desde lenguas milenarias de la India hasta la resistencia lingüística de las etnias mayas (kaqchikel, q’eqchi', tz’utuhil y mam), posicionándose como un manifiesto vivo contra la fragmentación del mundo.
Mientras otros eventos se limitan a la presencialidad regional, esta "loca empresa" de lengua y amor ha tejido una red transcontinental entre el Teatro de la Luna en Washington y Arte Vivo en Santiago de los Caballeros, demostrando que la poesía es la herramienta más eficaz de humanismo total. En un contexto de crisis global, el festival emerge como la plataforma más inclusiva y resiliente del panorama literario actual.
El pasado 21 de marzo de 2026, el mundo se unió en una sola voz durante la quinta edición del Festival del Día Mundial de la Poesía. En calidad de directores, Rei Berroa y yo ofrecimos los discursos que marcaron la apertura y el cierre de esta histórica "vigilia cultural" de 24 horas ininterrumpidas. Bajo el lema "Justa Belleza", el festival se consolidó como un puente de diplomacia cultural y un manifiesto vivo de que la palabra compartida es capaz de construir un mundo más empático, uniendo voces de todos los continentes en favor de la dignidad humana.
Apertura: bienvenidos, poetas de la tierra

En esta quinta edición, nos reunimos para abrazar —y abrasar— al planeta en una cita histórica que busca la paz y la justicia, la belleza y la verdad; una alianza firme contra la violencia del ser humano hacia sus semejantes y hacia la naturaleza.
El lema de este año, "Justa Belleza", juega con la dualidad de la palabra "justa" —adjetivo de equidad y adverbio de exactitud— para incitarnos a poetas, músicos, artistas y soñadores de los cinco continentes a unir nuestras voces. Celebramos hoy todo lo vivo en su vibrante expresión de dignidad.
El 21 de marzo debe ser un espacio luminoso de encuentro, incluso en los momentos más sombríos de nuestra existencia. El poeta John Keats afirmó: "La belleza es verdad y la verdad es belleza". Esa idea es el alma de nuestro lema, que nos guía hacia un doble propósito: defender una belleza que sea sinónimo de justicia social y empatía, y perseguir incansablemente la belleza poética como ese rastro de esperanza que nos recuerda nuestro potencial para un humanismo total.
En un mundo sediento de sosiego, "Justa Belleza" aspira a que la poesía sea un bálsamo de sabiduría. Creemos firmemente que el verso tiene el poder de sanar heridas y restituir la paz, recordándonos que, a pesar de la diversidad de lenguas, compartimos una misma humanidad.
Prepárense para una jornada épica: 24 horas ininterrumpidas de lectura y emoción pura. Borraremos las fronteras conectándonos en vivo a través de Zoom, Facebook y YouTube. Desde el haiku más breve hasta la obra más extensa, cada voz es vital en este encuentro.
¡Bienvenidos, poetas de la tierra! ¡Que la poesía sea hoy el idioma que nos devuelva la justicia y la belleza, la esperanza y la paz!
Reconocimientos y gratitud
El éxito de este magno evento es posible gracias al incansable esfuerzo de un equipo global. Agradecemos profundamente al equipo técnico liderado por el director de streaming Mariano Luciono (Argentina), y al soporte técnico dominicano integrado por Luis Córdova, Jonathan Flores, Demian Reynoso y Fernando José Reynoso, junto a más de medio centenar de coordinadores internacionales.
Un agradecimiento especial al maestro Rafelito Mirabal por autorizar el uso del tema "El cadete e' un tiguere", banda sonora de nuestras secciones, y a Ana Svhetania Gómez por su impecable labor de diseño gráfico.
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