El Parlamento francés aprobó este jueves una ley que facilita la restitución de obras de arte expoliadas durante la colonización francesa y reclamadas desde hace años por varios países africanos. El Gobierno busca con esta medida “pasar una nueva página” en sus relaciones con el continente.
Esta ley, prometida por el presidente francés, Emmanuel Macron, en 2017 en Uagadugú, se suma a otras dos iniciativas similares ya aprobadas para devolver bienes robados a familias judías entre 1933 y 1945 y a obras de arte presentes en colecciones públicas.
El Senado francés aprobó este jueves por unanimidad la ley, al igual que hicieron la víspera los diputados. La ministra de Cultura, Rachida Dati, calificó el momento de “histórico”.
Esta iniciativa busca reforzar las relaciones de Francia con sus antiguas colonias en África, en un momento en que ha perdido gran parte de su influencia en la región. La aprobación llega además pocos días antes de que Macron inicie una nueva gira por el continente.
Las solicitudes de restitución de obras expoliadas por Francia son antiguas, pero habían quedado relegadas a un segundo plano debido a la resistencia de los grandes museos. Estas demandas resurgieron con fuerza en la década de 2010.
El Gobierno pretende ahora simplificar la devolución de estas obras sin necesidad de recurrir a leyes específicas aprobadas caso por caso, un proceso que hasta ahora había sido muy lento.
En 2020, el Parlamento ya autorizó la devolución de 26 tesoros de Abomey a Benín y del sable de El Hadj Omar a Senegal. Sin embargo, en algunos casos ha pasado mucho tiempo hasta que se materializó el regreso de las piezas, como ocurrió con un “tambor parlante” devuelto a Costa de Marfil.
La nueva ley establece varios criterios claros, como la prueba de la apropiación ilícita, y prevé la consulta a dos comisiones de expertos.
Esta norma se aplica solo a los bienes adquiridos entre 1815 y 1972, período que abarca desde el inicio del segundo imperio colonial francés hasta la entrada en vigor de la Convención de la Unesco sobre patrimonio cultural.
Durante esos años, el imperio colonial francés se extendió por zonas de Asia y Oriente Medio, pero principalmente por África.
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