La XXVIII Feria Internacional del Libro ha logrado una notable acogida popular. Desde este jueves 24 de septiembre, el evento ha mantenido un ritmo de asistencia que se ha acrecentado este viernes 25, con miles de personas, familias, estudiantes y lectores recorriendo los distintos pabellones, donde se ofrecen libros y se desarrollan actividades relacionadas con la literatura.
La Feria ha estrenado una nueva imagen. Los grandes pabellones, entre ellos el Paseo de la Lectura y Ediciones Infantiles y Juveniles, exhiben colores y figuras vinculadas con la línea gráfica del evento.
El Pabellón de Cómic, como era de esperarse, ha concentrado a numerosos visitantes. En los espacios destinados a la venta de libros, la circulación resulta difícil por la cantidad de personas.
Nuevos protocolos regulan el material bibliográfico disponible para la venta. Los libros deben ser originales y contar con ISBN, con lo que se procura evitar la comercialización de ejemplares editados de manera irregular. Todavía quedan aspectos por afinar en cuanto a los espacios específicos para la oferta de libros infantiles y para adultos, un tema que, hasta ahora, las autoridades de la Feria y los libreros han manejado con disposición al diálogo.
Los libros autobiográficos de Mármol
Uno de los principales acontecimientos literarios de este jueves fue la presentación de tres libros de José Mármol: La escritura imposible (boceto autobiográfico), Esculpir la niebla (antología poética personal) y Metáforas del tiempo (ensayos escogidos y tres diálogos filosóficos).
La actividad se celebró en el Salón de las Palabras, del Museo Nacional de Historia Natural, ante un público integrado por escritores, gestores culturales, profesores universitarios, lectores y autoridades del Ministerio de Cultura y de la Feria del Libro.
Entre los asistentes estuvieron el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo; el viceministro de Identidad y Participación Ciudadana, Pastor de Moya, y otras autoridades de la Feria. Mármol estuvo acompañado por su familia, entre ellos su esposa, Soraya Mármol, sus hijos y nietos.
Otro elemento destacado fue la presentación editorial de los tres libros, que fueron relanzados con un diseño de portada basado en dibujo manual y una edición interior cuidada. Las publicaciones forman parte del trabajo de la Editora Nacional.
El tercer elemento, y uno de los más relevantes de la actividad, fue la participación del escritor, ensayista, lingüista y académico Manuel García Cartagena, encargado de presentar las obras.
García Cartagena abordó aspectos de la poética, la vocación filosófica y la dimensión social de la obra de Mármol, con especial atención a sus reflexiones sobre la educación.
Su exposición fue seguida atentamente por los asistentes, a partir de un análisis que relacionó distintos conceptos de la obra del poeta y abordó sus vínculos con temas como la muerte, el tiempo, el cuerpo y el ser.
También se destacó su ensayo El ojo del arúspice o la suerte de la muerte, en el que plantea una lectura de El ojo del arúspice como una poesía en la que mirar equivale a interpretar y esa interpretación conduce hacia una reflexión sobre la muerte, el tiempo, el cuerpo y el ser.
Al finalizar la intervención, Mármol ocupó el podio para agradecer a García Cartagena. Luego se realizaron las fotografías oficiales del encuentro y el autor entregó al ministro de Cultura ejemplares autografiados de sus tres libros.
La obra de Óscar Torres
Otra de las exposiciones de la Feria que ha comenzado a recibir visitantes es “Óscar Torres: una mirada universal desde el Caribe”, una muestra dedicada a la trayectoria del cineasta, crítico e investigador Óscar Torres y a su aporte al pensamiento cinematográfico dominicano.
La exposición, instalada en la antesala de la Cinemateca Dominicana, reúne fotografías, documentos, publicaciones, afiches y materiales audiovisuales relacionados con la trayectoria y producción cinematográfica de Torres.
La muestra propone un acercamiento a su lugar en la historia de la cinematografía regional, a partir de su trabajo como cineasta, crítico y promotor de una mirada vinculada con la realidad cultural y social del Caribe.
También destaca su contribución al desarrollo de la crítica cinematográfica en República Dominicana y a la construcción de vínculos entre el cine dominicano y otras expresiones cinematográficas de la región.
La exposición forma parte de las propuestas de la Feria Internacional del Libro que buscan recuperar y presentar al público figuras y procesos vinculados con la historia cultural dominicana.
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