La ocasión nos convoca a un acto memorable. Con él inauguramos la XXVIII Feria Internacional del Libro Santo Domingo, y abrimos un espacio para la palabra, el pensamiento, la imaginación y ese antiguo y siempre renovado acto de encuentro que llamamos lectura.

Una feria del libro es una celebración de la cultura como territorio común: un lugar donde los libros acercan a los lectores, donde las generaciones dialogan y donde se encuentran las voces de diferentes naciones.

Y pocas circunstancias podrían expresar mejor ese último aserto que la presencia de Panamá como país invitado de honor de esta edición. Panamá es un país de encuentros: un istmo que ha unido pueblos y culturas.

Y este año 2026 esa nación conmemora un hecho de extraordinario valor histórico: hace exactamente 200 años, Panamá fue escenario del Congreso Anfictiónico, convocado por Simón Bolívar como un espacio de cooperación entre las nuevas repúblicas americanas. En esta ocasión, Panamá y República Dominicana celebrarán juntos este bicentenario, pues el primer día de nuestra Feria estará dedicado a su conmemoración.

La vicepresidenta de la República, Raquel Peña, ofrecer declaraciones a los periodistas. La acompañan Roberto Ángel Salcedo, ministro de Cultura, y Pastor de Moya, viceministro de Cultura.

Hay algo profundamente hermoso en esa coincidencia. Aquel Congreso buscaba aproximar a pueblos que acababan de emprender sus caminos como naciones; esta Feria busca acercar a seres humanos que, a través de la cultura, continúan construyendo puentes.

Más de 35 escritores panameños, junto a una nutrida representación de la música, la danza y el teatro, participarán en esta celebración. Queridos hermanos panameños, bienvenidos. Están en su casa.

Esta convocatoria está dedicada al escritor dominicano José Mármol, poeta, ensayista y una de las voces fundamentales de la literatura dominicana contemporánea, José Mármol ha construido durante más de cuatro décadas una obra en la que poesía, lenguaje y pensamiento mantienen un diálogo permanente. Su poética ha explorado precisamente ese espacio en el que la creación literaria y la reflexión se encuentran, y en el que el poema puede convertirse en una vía de interrogación de la existencia.

Como parte de este homenaje, la Editora Nacional pondrá en circulación tres obras que reúnen su poesía, sus ensayos y su trayectoria. Se trata de Esculpir la niebla, Metáforas del tiempo y La escritura imposible: boceto autobiográfico de José Mármol.

Querido Jochy: gracias por enseñarnos que la poesía también piensa, y que pensar también puede ser un acto de belleza. Nuestro autor homenajeado ha escrito que «Pensar es, ante todo, crear». La frase podría servir también como una declaración de principios para una Feria del Libro. Porque leer es pensar; pensar es interrogar; e interrogar es abrir la posibilidad de crear.

¿Qué es, en definitiva, lo que celebramos cuando celebramos un libro? Jorge Luis Borges, en su célebre conferencia «El libro», nos ofreció una magnífica respuesta. Dijo que «el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación». El autor argentino imaginaba el paraíso como una biblioteca, lo cual conecta muy bien con nuestra concepción de la literatura y de la cultura.

No existe otro objeto inventado por el ser humano que aglutine todos los saberes, todas las sensaciones, todas las preguntas, todas las identidades. Al reflexionar sobre las bibliotecas, Umberto Eco las llamó una especie de «cerebro universal»: un lugar donde podemos recuperar lo que hemos olvidado y también aquello que todavía no conocemos. Tal vez por eso seguimos necesitando los libros. Porque no solo contienen lo que sabemos. También conservan las preguntas que todavía no somos capaces de formular.

Una Feria Internacional del Libro tiene una importancia que trasciende lo editorial. Aquí circulan memorias, imaginarios y formas de comprender el mundo. En nuestra tradición intelectual, Pedro Henríquez Ureña comprendió como pocos el vínculo entre cultura, educación y porvenir. Una frase suya parece escrita para acompañar esta celebración: «Si las artes y las letras no se apagan, tenemos derecho a considerar seguro el porvenir».

Durante estos días, la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte será un lugar de encuentro. Más de 70 escritores internacionales, editoriales, librerías, artistas, académicos, gestores culturales y, sobre todo, lectores, harán de Santo Domingo una ciudad abierta al diálogo de las culturas. Además, se pondrán a circular 145 títulos de autores dominicanos. La programación reunirá más de 600 actividades, entre presentaciones de libros, conferencias, talleres, encuentros con escritores, cine, música y propuestas para niños y jóvenes.

Llegamos a esta edición con una convicción: esta Feria que hoy es Marca País continúa creciendo y perfeccionándose, fruto de un esfuerzo conjunto a nivel institucional y del respaldo de la sociedad dominicana, que la ha hecho suya, convocatoria tras convocatoria.

Que la XXVIII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026 sea una celebración de la palabra compartida. Que Panamá encuentre en Santo Domingo una casa fraterna. Que los escritores encuentren lectores; que los lectores encuentren libros; que los libros despierten preguntas; y que esas preguntas nos devuelvan una mirada más amplia sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre el porvenir.

Pastor De Moya

Escritor

Pastor de Moya (La Vega, 7 de febrero de 1965). Narrador, poeta y artista visual. Su obra ha sido galardonada con numerosos premios: Premio Nacional de Cuentos 2002. Buffet para caníbales; libro más hermoso y más valioso 1996 El alfabeto de la noche; premio especial del jurado, 2.º Festival Latinoamericano de Cine y Video, Buenos Aires 2004 por su obra Acrílica y sopa de hongos; premio Internacional de Artes Visuales "Miniaturas en Portada 2006", categoría arte-objeto, obra "El libro del paladar viscoso".

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