Tras el estreno este lunes 6 de junio de la gran película criolla de todos los tiempos, Pasaje de ida (Agliberto Meléndez), la cartelera del Cine Retro ofrece nueve filmes esenciales de la filmografía nacional en los lunes siguientes de este julio. A continuación, la cartelera que sigue del ciclo retro, con las valoraciones críticas que se formularon a cada una de las piezas:
Lunes 13 de julio · 7:00 p.m. Colao (Frank Perozo, 2017)
La crítica especializada recibió favorablemente a Colao, destacando que representó una evolución dentro de la comedia dominicana y cambió, de alguna forma, la operatoria anterior de producir comedias. Se valoró la acertada dirección de Frank Perozo, quien sorprendió con una puesta en escena visualmente cuidada en su primera experiencia como director; la excelente fotografía, que convirtió a Jarabacoa y sus montañas cafeteras en uno de los grandes atractivos de la película; y la química entre Manny Pérez y Nashla Bogaert, junto con el humor aportado por Raymond Pozo y Miguel Céspedes. Ofertó un nivel técnico superior al habitual de la comedia comercial dominicana de ese período y logró presentar una historia sencilla, romántica y accesible para públicos internacionales.
· 8:50 p. m. El rey de Najayo (Fernando Báez Mella, 2012)
Drama criminal. Aunque hoy no suele figurar entre las obras maestras del cine dominicano —lugar que la crítica suele reservar a títulos posteriores como Carpinteros, Cocote, La Gunguna o La bachata de Biónico—, El rey de Najayo conserva una importancia histórica considerable. Representa el punto de partida de la producción cinematográfica impulsada por la Ley de Cine y un esfuerzo pionero por elevar la factura técnica y la ambición narrativa del cine nacional. Su verdadero legado reside menos en sus logros artísticos absolutos que en haber abierto una etapa de profesionalización e inversión que favorecería el crecimiento de la cinematografía dominicana durante la década siguiente.
· 9:20 p. m. La lucha de Ana (Bladimir Abud, 2012)
Una obra honesta, valiente y socialmente comprometida, cuyo principal valor residía en su contenido humano y en la fuerza de su protagonista. Cheddy García fue considerada una revelación, demostrando que podía ser mucho más que el alivio cómico de otras producciones. Conocida hasta entonces principalmente por la comedia televisiva, sorprendió con una actuación dramática intensa y convincente. La película fue valorada por abordar temas poco frecuentes en el cine dominicano de la época: pobreza urbana, corrupción institucional, violencia juvenil, narcotráfico y desigualdad social. Abud triunfó en el esfuerzo de desarrollar un cine de denuncia social alejado de las comedias comerciales dominantes. Consagró a Cheddy García, quien ganó el Premio Soberano a Mejor Actriz Principal (2012), demostrando que podía asumir papeles dramáticos de gran complejidad. Se exhibió en más de 35 festivales internacionales, incluyendo muestras en Estados Unidos, el Caribe y Europa.
Lunes 20 de julio 7:00 p.m. Andrea (Roger Bencosme, 2005)
Sinopsis: Andrea cuenta la historia de una niña que, durante el entierro de su abuelo, toma una cruz de una tumba abandonada para colocarla sobre la sepultura de su madre. Sin saberlo, ese gesto libera el espíritu atormentado de un joven asesinado años atrás, desencadenando una serie de sucesos sobrenaturales que alteran la vida de su familia y de toda la comunidad. Sus virtudes: Primera producción dominicana que apostó decididamente por el género del terror sobrenatural; el esfuerzo por construir una atmósfera de misterio utilizando escenarios rurales y referencias al imaginario popular dominicano; la fotografía nocturna y la ambientación, logradas con un presupuesto limitado; y su capacidad para despertar el interés del público por un género poco explorado en el país.
· 8:50 p. m. Sanky Panky (Director: José Enrique Pintor, 2007)
Representó el gran giro cinematográfico de la comedia dominicana, a pesar de la sencillez y previsibilidad de su guion. Gracias a la visión del director Pinky Pintor, cineasta afincado en el país y procedente de España, se logró explotar adecuadamente el carisma y la química del trío integrado por Fausto Mata, Tony Pascual y Aquiles Correa, a quienes estableció como figuras del humor cinematográfico dominicano. Su humor popular basado en situaciones reconocibles para el público, la representación en clave de comedia de un fenómeno social contemporáneo vinculado al turismo, y un ritmo narrativo ágil estructurado para el entretenimiento masivo, establecieron un nuevo referente para el género.
· 9:25 pm. La maldición del padre Cardona (Félix Germán, 2005)
Cinta que confirma la consolidación del terror como uno de los géneros con mayor crecimiento en la cinematografía dominicana. Evidenció la madurez técnica alcanzada por la industria nacional en áreas como fotografía, dirección de arte, efectos visuales y diseño sonoro, reafirmando la tendencia de utilizar leyendas, tradiciones religiosas y creencias populares dominicanas como fuente de historias cinematográficas.
Lunes 27 de julio · 7:00 p.m. Veneno: Primera caída: El relámpago de Jack (Tabaré Blanchard, 2018)
Blanchard combina con eficacia el drama biográfico, la acción y la recreación histórica, favorecido por una destacada interpretación de Manny Pérez, considerada una de las mejores de su carrera por la humanidad y el carisma con que encarna a Jack Veneno. Logra una excelente ambientación de época, con especial atención al vestuario, la dirección de arte y la reconstrucción del Santo Domingo de los años setenta y ochenta, a lo cual se sumó una fotografía, montaje y calidad técnica comparables con producciones latinoamericanas de mayor presupuesto.
· 8:50 p. m. La familia Reyna (Tito Rodríguez, 2015)
La película fue recibida favorablemente por la crítica especializada, que la consideró uno de los dramas familiares más sólidos del cine dominicano de la década. Tito Rodríguez, cineasta uasdiano, valida la formación lograda en la universidad del Estado alcanzando una narración contenida y centrada en los personajes. Destacan las actuaciones de Adalgisa Pantaleón, Lumy Lizardo y Cuquín Victoria, consideradas especialmente convincentes, sobre la base de un guion que aborda con sensibilidad temas universales como la familia, el duelo, las rivalidades entre hermanos y la reconciliación, todo expuesto en un ritmo pausado.
· 9:20 p. m. La cárcel de La Victoria (José Enrique Pintor, 2004)
El director logra un filme precursor por la calidad que alcanza al ofrecer la historia de Alberto, un español residente en la República Dominicana cuya vida cambia trágicamente cuando su hijo de cinco años es asesinado durante un asalto. Decidido a vengarse, se hace encarcelar donde cumple condena el asesino. Su novedad de producción: Logró filmar en la Penitenciaría Nacional de La Victoria, en la cual insertó a su elenco junto a centenares de privados de libertad que funcionaron como extras. La premiere de la película se hizo en ese mismo penal. Tiene méritos que probablemente no fueron destacados por la crítica conservadora de la época, pero que finalmente ha ido recuperando su valor histórico y artístico, ratificando la carrera de director de Pintor, la cual también debe ser reivindicada.
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