En ocasión del Día Internacional de la Mujer, la jueza del Sexto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Yanibet Rivas, compartió un testimonio que pone en relieve el papel de la mujer en el sistema judicial dominicano, destacando que su trayectoria ha estado marcada por el mérito, la preparación constante y un profundo sentido de responsabilidad.
Carrera judicial
Rivas relató que inició su carrera judicial tras graduarse como licenciada en Derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en febrero de 2011. Apenas meses después, decidió participar en el concurso de oposición convocado por el Poder Judicial para jueces de paz, motivada por su vocación de servicio. Luego de aprobar todas las etapas, ingresó a la Escuela Nacional de la Judicatura en 2012.
Tras completar su formación, fue nombrada en 2014 como jueza de paz titular del Juzgado de Paz de Pueblo Viejo, Azua, donde también desempeñó funciones como jueza suplente en distintas jurisdicciones del sur del país. Ese recorrido, asegura, le permitió conocer realidades diversas y comprender con mayor profundidad la función judicial.
En 2016 fue trasladada al Distrito Nacional como jueza suplente itinerante de los juzgados de la instrucción y, en 2019, ascendió a jueza de Primera Instancia Titular del Octavo Juzgado de la Instrucción. Desde 2022 ejerce como titular del Sexto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, cargo que afirma desempeñar con el mismo compromiso con el que inició su carrera.
Equidad de género en el sistema judicial
Al reflexionar sobre la equidad de género en el sistema judicial, la magistrada señaló que, en su experiencia personal, no ha sentido que haya tenido que demostrar más que sus colegas hombres.
Destacó que su ingreso y crecimiento en la carrera judicial se dieron en procesos basados en el mérito, recordando que, en el concurso de oposición en el que participó, la mayoría de los admitidos fueron mujeres. No obstante, reconoció que esta no es la realidad de todas y que aún persisten desigualdades que afectan a muchas mujeres en distintos ámbitos.
Sobre los obstáculos enfrentados, Rivas explicó que estos no han estado ligados a su condición de mujer, sino a las exigencias propias de una carrera que demanda preparación, fortaleza emocional y capacidad para tomar decisiones que impactan vidas humanas. A ello se suman los retos comunes de muchas mujeres, como equilibrar la vida profesional y personal.
La jueza consideró que la igualdad real en el acceso al poder sigue siendo una meta en construcción. A su juicio, la clave está en contar con procesos transparentes y basados en el mérito, que permitan a hombres y mujeres acceder en igualdad de condiciones a posiciones de liderazgo.
Hizo un llamado a las mujeres jóvenes, exhortándolas a creer en sí mismas, prepararse y no temer a los retos.
Reconózcanse, valoren lo que son y confíen en su propio paso; lo que es para una mujer decidida, tarde o temprano, llega, expresó, como una invitación a seguir avanzando con confianza y determinación.
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