El miércoles 24 de junio Venezuela tembló dos veces en 39 segundos. Magnitud 7.2 primero, 7.5 después. Más de 1,700 muertos, miles de heridos, La Guaira convertida en escombros. Las imágenes llegaron a los teléfonos de los dominicanos en tiempo real — y con ellas, una pregunta que muchos prefieren no hacerse: ¿y si ocurre aquí?
Estamos en tiempo de descuento
La República Dominicana se asienta sobre el borde de dos placas tectónicas — la del Caribe y la norteamericana — y tiene 14 fallas sísmicas activas en su territorio, según confirmó la Defensa Civil esta semana. Dos de ellas concentran el mayor potencial de destrucción: la falla septentrional, que atraviesa todo el norte del país desde Montecristi hasta Samaná, y la falla de Enriquillo, que afecta principalmente a Haití y al sur dominicano — la misma que provocó el devastador terremoto de Puerto Príncipe en 2010.
La falla septentrional tiene un período de recurrencia estimado de entre 50 y 60 años. Su último gran evento fue el 4 de agosto de 1946: un sismo de magnitud 8.1 que destruyó poblaciones enteras en el noreste del país. Han pasado 80 años.
"Estamos viviendo en tiempo de descuento", advirtió la ingeniera sísmica Claudia Germoso, directora de la Red Sísmica del INTEC, en entrevista con el programa Mirada Femenina de Acento.com.do. "La energía se está acumulando y eventualmente debe liberarse."
El editorial de Acento.com.do publicado en agosto de 2025 ya lo advertía con claridad: "El día del terremoto puede ser hoy."
Lo que Venezuela nos enseñó: el suelo importa tanto como el edificio
Una de las lecciones más importantes que deja el terremoto venezolano no es solo la magnitud del sismo — es dónde colapsaron los edificios y dónde no.
La Guaira concentró la mayor destrucción. Caracas, más cercana al epicentro en algunos puntos, sufrió menos. La diferencia no fue el azar: fue el suelo.
"¿Por qué La Guaira? ¿Por qué no tanto Caracas? Aquí hay un tema de efecto local", explicó Germoso. El fenómeno se llama resonancia sísmica: cuando un edificio alto se construye sobre suelo blando, las ondas del terremoto se amplifican y pueden hacer vibrar la estructura hasta hacerla colapsar. Ocurrió en Ciudad de México en 1985 — donde más de 400 edificios de más de 15 pisos colapsaron en una zona específica mientras los edificios del lado, sobre suelo rocoso, quedaron intactos. Ocurrió en Turquía en 2023. Ocurrió en Venezuela esta semana.
Y puede ocurrir en Santo Domingo y Santiago, donde grandes extensiones de la ciudad se asientan sobre suelos blandos.
"En Santiago, anteriormente estaba prohibido construir viviendas de más de cuatro niveles por el tipo de suelo", recordó Germoso. "Últimamente estamos viendo un incremento de torres. El suelo de Santiago no ha cambiado."
Las carencias que nos hacen vulnerables
1. Una normativa que no mira hacia abajo
República Dominicana tiene una normativa sismorresistente, actualizada tras el terremoto de Haití en 2010. Pero tiene un punto ciego crítico: no exige analizar el tipo de suelo en función de la estructura que se va a construir.
"El terremoto no llega volando y choca tu estructura — va por el suelo", explicó Germoso. "El suelo que tengo debajo es lo que me va a llevar el movimiento. Y eso no se está considerando con el rigor necesario".
Un exdirectivo del CODIA confirmó esta semana que, si bien la normativa post-2010 redujo la probabilidad de colapso, el gran reto son las edificaciones construidas antes de ese año, que nadie ha evaluado sistemáticamente.
2. El país no está microzonificado
La microzonificación sísmica es un mapa que indica, sector por sector, qué tipo de suelo hay y qué estructuras pueden construirse sobre él. Es la herramienta básica para planificar una ciudad sismorresistente.
República Dominicana solo tiene estudios de microzonificación en partes del Distrito Nacional, una zona de Santo Domingo Este y Santiago. El resto del país — incluyendo Punta Cana, la región turística más importante — está en blanco.
"Vas a construir en Punta Cana y no hay un mapa de microzonificación sísmica", señaló Germoso. "En nuestra ciudad turística más importante, que debemos preservar la vida tanto de quienes trabajan allá como de quienes vienen".
3. Las viviendas informales: la mayor bomba de tiempo
El Gran Santo Domingo concentra millones de personas, muchas de ellas en barrios construidos sin criterios sismorresistentes, en orillas de ríos, en laderas, con materiales inadecuados y pisos añadidos sin supervisión técnica.
"Esas zonas se tienen que intervenir definitivamente", advirtió Germoso. "A la hora de un evento sísmico, ahí es donde va a ocurrir la mayor catástrofe".
La Defensa Civil también alertó esta semana sobre la necesidad de que la población identifique si vive en zonas vulnerables y tome acción — aunque reconoció que eso implica costos que muchas familias no pueden asumir solas.
4. No tenemos sistema de alerta temprana
En Venezuela, millones de personas con teléfonos Android recibieron una alerta de Google 7 segundos antes de que llegaran las ondas destructivas a La Guaira. Siete segundos que, para muchos, marcaron la diferencia entre vivir y morir.
Según explicó la BBC News Mundo, el sistema funciona a través de los acelerómetros de los teléfonos Android, que detectan el movimiento inicial del sismo y envían una alerta masiva antes de que lleguen las ondas más destructivas.
El problema: solo funciona en Android. Los usuarios de iPhone no recibieron ninguna notificación.
Y el problema mayor: República Dominicana no tiene un sistema nacional de alerta temprana propio. "Lo deberíamos de tener como país", dijo Germoso. Un sistema así permitiría alertar a toda la población — independientemente del dispositivo — a través de mensajes de texto masivos de las operadoras.
Lo que puedes hacer ahora mismo
Antes del terremoto
1. Activa la alerta sísmica de Google en tu Android. Si tienes un teléfono Android, verifica que las alertas de terremotos estén activadas: Configuración → Seguridad y emergencias → Alertas de terremotos. Es gratuito y puede darte segundos cruciales de ventaja.
2. Conoce el tipo de suelo donde vives. Consulta los mapas disponibles en sismicidadrd.com, la plataforma de la Red Sísmica del INTEC. Si vives en una zona de suelo blando (ríos, antiguos manglares, rellenos), presta especial atención a la estructura de tu vivienda.
3. Evalúa tu vivienda. El formulario FEMA P-154, aplicado por la ONESVIE (Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones), permite hacer una evaluación visual rápida de vulnerabilidad. Es de uso público. Si tu casa tiene pisos añadidos sin supervisión técnica, paredes con grietas o materiales de baja calidad, consultá con un ingeniero.
4. Prepárate con un kit de emergencia. Agua potable para 72 horas, linterna, botiquín, documentos en una bolsa impermeable, cargador portátil y una lista de contactos de emergencia escrita (no solo en el teléfono).
5. Identifica los puntos seguros de tu hogar. Localiza las columnas estructurales de tu vivienda. Esos son los puntos del triángulo de vida — las zonas donde refugiarse si la estructura colapsa.
Durante el terremoto
La regla de oro: no corras. Resguardate.
Salir corriendo durante un sismo de gran magnitud es uno de los errores más letales. El movimiento del suelo impide correr con normalidad, y los objetos que caen en escaleras y pasillos son mortales.
Lo que hay que hacer:
- Agáchate, cubre tu cabeza y sujétate: es el protocolo internacional recomendado.
- Busca refugio bajo una mesa resistente o junto a una columna estructural.
- Aléjate de ventanas, espejos, estantes y objetos que puedan caer.
- Si estás en la calle, aléjate de edificios, postes y cables eléctricos.
- Si estás en un edificio alto, nunca uses el ascensor.
Después del terremoto
- Antes de moverte, verifica que la estructura esté en pie y no haya riesgo inmediato de colapso.
- Cierra el gas y desconecta la electricidad para prevenir incendios en réplicas.
- Sal por las escaleras de emergencia, nunca por el ascensor.
- No entres a edificios dañados.
- Seguir las instrucciones de la Defensa Civil y el COE (Centro de Operaciones de Emergencias): @DefensaCivilRD en redes sociales.
Lo que el Estado debe hacer… y todavía no hace
| Acción necesaria | Responsable | Estado actual |
|---|---|---|
| Microzonificación sísmica nacional | MOPC / INTEC / ONESVIE | Parcial (solo SD y Santiago) |
| Evaluación de edificaciones pre-2010 | CODIA / Ayuntamientos | Pendiente |
| Sistema nacional de alerta temprana | INDOTEL / COE | No existe |
| Actualización de normativa sismorresistente (efecto local) | MOPC | En proceso |
| Fiscalización rigurosa de construcciones | Ayuntamientos | Insuficiente |
| Intervención de barrios vulnerables | Gobierno central / Municipios | Sin plan concreto |
"Las leyes no salvan vidas, lo que salva es aplicarlas", resumió Germoso. Una frase que, a siete días del terremoto de Venezuela, debería estar en el escritorio de cada funcionario dominicano con poder de decisión sobre el territorio.
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