La muerte de una mujer de 49 años y de su hijo de 24, cuyos cuerpos fueron encontrados dentro de un apartamento de una torre residencial del ensanche Piantini, mantiene abiertas las investigaciones de la Policía Nacional y el Ministerio Público, mientras una tercera persona vinculada al caso permanece hospitalizada y bajo observación médica.
Las autoridades descartan por ahora signos visibles de violencia
Los fallecidos fueron identificados como Raisa Juliza Mendoza, de 49 años, y Cornelio Jadin Nael, de 24, ambos dominicanos con ciudadanía estadounidense.
Sus cuerpos fueron encontrados en un apartamento de la torre Arpel, en el ensanche Piantini, del Distrito Nacional.
Según las informaciones preliminares ofrecidas por las autoridades, los cadáveres no presentan signos visibles de violencia, aunque esa circunstancia no permite establecer las causas de los fallecimientos, que deberán ser determinadas mediante los estudios forenses correspondientes.
Una mujer permanece ingresada en un centro de salud
En el mismo caso figura Carolyn Milagros Pérez, de 22 años, quien recibe atención médica en un centro hospitalario.
De acuerdo con los investigadores, una vez su estado de salud lo permita será entrevistada por el Ministerio Público y la Policía Nacional, debido a que, según las primeras indagatorias, mantenía una relación sentimental con Cornelio Jadin Nael.
Los investigadores informaron que esperan los resultados de las autopsias y de los análisis toxicológicos practicados por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), cuyos informes serán determinantes para establecer qué ocurrió dentro del apartamento.
Mientras tanto, las autoridades continúan realizando levantamientos periciales y recopilando evidencias en la escena.
Sin detenidos, pero con varias personas entrevistadas
La investigación permanece en una etapa inicial y, hasta el momento, no se han producido arrestos relacionados con el caso.
No obstante, varias personas han sido trasladadas para ser entrevistadas como parte de las diligencias que buscan reconstruir los hechos y verificar las distintas versiones surgidas tras el hallazgo.
Los organismos de investigación señalaron que evitarán ofrecer conclusiones anticipadas hasta contar con evidencias científicas y testimoniales suficientes que permitan esclarecer las circunstancias de las muertes.
Los análisis toxicológicos y las autopsias resultan fundamentales para determinar si existieron causas naturales, intoxicaciones, intervenciones de terceros o cualquier otro elemento que permita establecer responsabilidades penales.
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