El calendario litúrgico católico celebra este 24 de junio una de las festividades más importantes del año: la Natividad de San Juan Bautista, el profeta que anunció la llegada de Jesucristo. La jornada también recuerda a religiosos, obispos, mártires y fundadores que dejaron una profunda huella en la historia de la Iglesia, entre ellos la beata María de Guadalupe García Zavala. A continuación, repasamos los principales santos y beatos que se conmemoran hoy.
Santos y beatos del 24 de junio
San Juan Bautista
La Iglesia celebra hoy la Natividad de San Juan Bautista, una solemnidad excepcional, ya que junto con Jesús y la Virgen María es una de las pocas figuras cuyo nacimiento tiene una fiesta propia en el calendario litúrgico. Hijo de Zacarías e Isabel, nació seis meses antes que Cristo y fue considerado el precursor del Mesías.
Juan desarrolló su ministerio predicando la conversión y administrando el bautismo en el río Jordán. Fue quien bautizó a Jesús e identificó públicamente su misión. Su figura ocupa un lugar central en los Evangelios y es venerado como el último de los profetas del Antiguo Testamento y el primero en anunciar directamente la llegada de Cristo.
Beata María de Guadalupe García Zavala
Nacida en Guadalajara, México, María de Guadalupe García Zavala, conocida como Madre Lupita, dedicó su vida al servicio de los enfermos y de las personas más vulnerables. Junto al sacerdote Cipriano Iñiguez fundó la Congregación de las Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres.
Durante los años de persecución religiosa en México protegió sacerdotes y mantuvo activa la atención a enfermos y necesitados. Su labor asistencial y su compromiso con los más desfavorecidos la convirtieron en una de las figuras más destacadas de la vida religiosa mexicana del siglo XX. Fue beatificada en 2004 y canonizada en 2013.
Otros santos del 24 de junio
San Agilberto. Obispo de origen franco que desarrolló una importante labor evangelizadora en Inglaterra y posteriormente en la Galia. Es recordado por fortalecer la organización eclesiástica y promover la formación del clero.
San Agoardo. Mártir venerado en Francia. Según la tradición, sufrió la muerte por mantenerse firme en la fe cristiana durante una persecución contra los creyentes.
San Farnacio. Conmemorado junto a otros testigos de la fe que fueron ejecutados por negarse a renunciar al cristianismo durante los primeros siglos de la Iglesia.
San Goardo de Nantes. Obispo de Nantes que murió durante una incursión normanda en el siglo IX. La tradición lo honra como mártir por haber permanecido junto a su pueblo en medio del ataque.
San Rumoldo de Malinas. Evangelizador de la región de Malinas, en la actual Bélgica. Su actividad pastoral favoreció la expansión del cristianismo en los territorios del norte de Europa.
San Simplicio de Autun. Pastor de la Iglesia en la Galia durante el siglo IV, reconocido por su defensa de la doctrina cristiana y su labor episcopal.
San Teodgaro de Vestervig. Sacerdote y misionero que trabajó en la evangelización de Dinamarca, contribuyendo a consolidar la presencia cristiana en Escandinavia.
San Teodulfo de Lobbes. Monje y abad que impulsó la vida espiritual y la disciplina monástica en la abadía de Lobbes, uno de los centros religiosos más importantes de su época.
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