La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) eligió una nueva junta directiva que tendrá a su cargo la conducción del organismo durante el próximo período, encabezada por el obispo de San Francisco de Macorís, monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera.
La nueva directiva estará integrada además por el arzobispo coadjutor de Santiago, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, como vicepresidente; monseñor José Amable Durán, secretario general; y los obispos Santiago Rodríguez y Andrés Napoleón Romero como miembros.
La designación coloca al frente del Episcopado a un prelado con una amplia trayectoria pastoral y académica, cuya carrera ha estado vinculada tanto a la formación sacerdotal como a la educación superior. Nacido el 5 de julio de 1961 en San Francisco de Macorís, De la Cruz Baldera inició su formación eclesiástica en el Seminario Menor Santo Cura de Ars de La Vega y posteriormente cursó estudios en el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino.
Es licenciado en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y obtuvo los títulos de licenciado y doctor en Teología en Alemania, tras realizar estudios en la Universidad Friedrich Wilhelm de Bonn. También cursó una maestría internacional en Gestión Universitaria en la Universidad de Alcalá de Henares, en España.
Uno de los aspectos más relevantes de su trayectoria ha sido su vínculo con la educación universitaria católica. Fue el primer egresado de la PUCMM en ocupar la rectoría de esa institución y anteriormente dirigió la Universidad Católica Nordestana (UCNE), donde también desempeñó funciones como vicerrector académico y ejecutivo.
A lo largo de su carrera ha ocupado responsabilidades en la formación de sacerdotes y en la docencia universitaria. Ha sido decano y profesor del Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino, docente de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), director del Departamento de Educación de la PUCMM y presidente de la Asociación Dominicana de Rectores de Universidades (ADRU), además de rector del Instituto de Sacerdotes Diocesanos de Schoenstatt para México, Centroamérica y el Caribe.
Su elección se produce en un contexto en el que la Iglesia católica mantiene presencia en el debate público sobre temas como la educación, la migración, la pobreza, la institucionalidad democrática y las políticas sociales. Como máxima instancia de coordinación de los obispos del país, la Conferencia del Episcopado Dominicano suele fijar posiciones sobre asuntos de interés nacional y servir de interlocutora entre la Iglesia, el Estado y diversos sectores de la sociedad.
Con la nueva directiva, la CED inicia una nueva etapa de liderazgo que estará marcada por el desafío de mantener la incidencia pública de la Iglesia en medio de un escenario de crecientes demandas sociales y de cambios en la realidad religiosa del país.
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