El conflicto geopolítico en Irán desató volatilidad en los mercados energéticos a nivel global. Esta inestabilidad muestra consecuencias en las economías de América Latina.
Según despachos de las agencias EFE y AFP, el precio del crudo Brent superó los 100 dólares por barril durante las primeras semanas de marzo. Esta escalada responde al temor de un desabastecimiento en Medio Oriente.
Tensión en el estrecho de Ormuz
El bloqueo temporal en el estrecho de Ormuz encareció los costos de flete e importación para la región. Por esta vía transita una quinta parte del petróleo mundial, lo que convierte la interrupción en un choque financiero.
A nivel internacional, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró a la prensa que el conflicto bélico está "prácticamente terminado. Sin embargo, la incertidumbre financiera mantiene los mercados bajo presión inflacionaria.
República Dominicana: alza de 5 pesos
Este impacto ocurre en República Dominicana, una nación importadora de derivados del petróleo. El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) anunció este viernes un incremento de 5 pesos en el precio de venta de las gasolinas prémium y regular, tras más de tres años sin variaciones.
La entidad gubernamental explicó en su boletín semanal que el alza es consecuencia de los precios del crudo en Texas y Londres. El Gobierno dominicano indicó que, aunque asumió deudas para subsidiar los combustibles en semanas anteriores, la coyuntura impide congelar las tarifas.
Esta medida busca mitigar el impacto financiero en el Estado derivado del encarecimiento del crudo.
Reacciones en América Latina
Medidas en México y Brasil
Para amortiguar este efecto, mandatarios de naciones productoras activaron mecanismos de contingencia. En México, la Secretaría de Hacienda incrementó los estímulos fiscales al impuesto de las gasolinas para evitar un impacto al consumidor.
En Brasil, la estatal Petrobras enfrenta presiones del Ejecutivo para mantener los precios en las refinerías, a pesar de que la paridad internacional exige aumentos.
El reto para los importadores
En contraste, los países que no producen petróleo enfrentan un panorama económico complejo. Naciones como Chile, Guatemala y Honduras reportaron alzas en las estaciones de servicio durante marzo.
Organismos internacionales como la ONU y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advierten sobre los riesgos de esta crisis energética. Los reportes indican que los bancos centrales de la región podrían verse obligados a frenar los recortes de tasas de interés para contener la inflación.
La coyuntura exige a los Estados latinoamericanos revaluar sus presupuestos anuales. Las estrategias fiscales de los próximos meses dependerán de la estabilización del suministro petrolero internacional.
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