La comunicadora y académica Lucive Ávila cuestionó la preparación de los profesionales de la comunicación frente a los desafíos que plantean la transformación digital y la desinformación, al considerar que el manejo de nuevas tecnologías no siempre está acompañado de las capacidades necesarias para comprender y explicar los contenidos.
Ávila hizo el planteamiento durante la Conferencia de Mujeres de la Ciencia en Comunicación y Alfabetización Mediática e Informacional (AMI), en un panel dedicado al rol ético y social de la comunicación y la academia frente a la era digital y la denominada “infoxicación”.
“¿Qué estamos haciendo? ¿Tú, como estudiante; tú, como maestro; tú, como comunicador que estás en un medio o que tienes una plataforma, que generas contenido, te estás tomando en serio el reto que tenemos en las manos?”, planteó.
Periodistas como filtros de información
La académica sostuvo que los comunicadores tienen la responsabilidad de filtrar, verificar y contextualizar la información que recibe la población, debido a la influencia que puede tener en la toma de decisiones sobre asuntos públicos, políticas y otros temas de interés social.
También consideró que la alfabetización mediática debe comenzar desde las escuelas y continuar en las universidades, al entender que saber leer y escribir ya no resulta suficiente frente al volumen y la diversidad de contenidos que circulan por las plataformas digitales.
Según explicó, la formación debe incluir habilidades para analizar, comprender y evaluar críticamente la información, de manera que los ciudadanos puedan distinguir entre contenidos confiables, manipulados o fuera de contexto.
Advierte sobre exclusión digital
Ávila llamó además la atención sobre el riesgo de que la transformación tecnológica profundice la exclusión de sectores como los adultos mayores y las comunidades rurales, que pueden enfrentar mayores dificultades para acceder, comprender o utilizar las nuevas herramientas digitales.
Insistió en que el reto no consiste únicamente en aprender a utilizar plataformas y aplicaciones, sino en comprender los contenidos que circulan a través de ellas y transmitirlos de forma que la ciudadanía pueda interpretarlos y utilizarlos para tomar decisiones informadas.
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