El respaldo explícito a la democracia retrocedió ocho puntos porcentuales en República Dominicana, al pasar de 55 % en 2024 a 47 % en la medición 2025-2026, según el Informe Latinobarómetro 2026, que analiza las actitudes políticas, sociales y económicas de los ciudadanos de 17 países de América Latina.

El dato coloca el apoyo dominicano por debajo del promedio regional de 52 % y revierte el aumento registrado un año antes, cuando había subido de 48 % en 2023 a 55 % en 2024. La pregunta utilizada por el estudio plantea si “la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno”.

Pero el resultado más significativo aparece cuando se pregunta por la posibilidad de que llegue al poder un gobierno no democrático que sea capaz de solucionar los problemas: 61 % de los entrevistados en República Dominicana se mostró de acuerdo con esa afirmación, frente a un promedio latinoamericano de 52 %.

Ese dato convive, sin embargo, con otro que muestra apego al mecanismo electoral: 70 % de los dominicanos considera que sin elecciones no puede haber democracia, mientras 28 % entiende que la democracia podría funcionar sin ellas.

El propio Latinobarómetro advierte sobre esa coexistencia de actitudes y sostiene que, en el caso dominicano, las posiciones favorables a fórmulas no democráticas no se han traducido en una ruptura del marco democrático.

La encuesta fue realizada mediante entrevistas presenciales entre el 7 de mayo y el 17 de junio de 2026. En República Dominicana fueron consultadas 1,000 personas de 18 años o más, con una muestra representativa nacional y un margen de error de aproximadamente tres puntos porcentuales. En toda la región se realizaron 19,207 entrevistas.

El 69 % considera que “un poco de mano dura” no viene mal

Otro de los indicadores que sobresalen en República Dominicana está relacionado con la denominada “mano dura”.

Ante la afirmación de que “un poco de mano dura del Gobierno no viene mal al país”, 69 % de los dominicanos se identificó con esa posición, seis puntos por encima del promedio latinoamericano, situado en 63 %.

Latinobarómetro vincula este tipo de respuestas en la región con las preocupaciones relacionadas con la delincuencia, la violencia y el crimen organizado, aunque advierte que se trata de una actitud presente en las mediciones latinoamericanas desde hace décadas y no de un fenómeno surgido exclusivamente en la coyuntura actual.

Los datos dibujan así una relación compleja con la democracia: mientras menos de la mitad de los consultados dominicanos responde directamente que la democracia es preferible a cualquier otro sistema, una mayoría defiende las elecciones como elemento indispensable y, al mismo tiempo, muestra apertura hacia medidas de mayor dureza gubernamental.

Solo 30 % cree que República Dominicana va en la dirección correcta

La evaluación sobre el rumbo del país también refleja niveles importantes de insatisfacción.

Solo 30 % de los entrevistados dominicanos considera que República Dominicana va en la dirección correcta, por debajo del 35 % registrado como promedio en América Latina.

La percepción cambia radicalmente cuando la pregunta deja de referirse al país y se concentra en la situación individual: 77 % de los dominicanos sostiene que él y su familia van en la dirección correcta.

Además, 84 % se declara muy o bastante satisfecho con su vida, frente al 78 % del conjunto de América Latina.

La combinación muestra una marcada diferencia entre la valoración que las personas hacen del rumbo nacional y la percepción sobre su propia situación: apenas tres de cada diez ven positivamente la dirección del país, pero más de tres cuartas partes evalúan favorablemente el rumbo personal y familiar.

Desconfianza en el Congreso y en el manejo de los impuestos

Los resultados también reflejan distancia entre una parte importante de los ciudadanos y las instituciones políticas.

Un 68 % de los dominicanos dice no sentirse políticamente representado por el Congreso, mientras 31 % responde que sí se siente representado. Para toda América Latina, la falta de representación alcanza 76 %.

A esto se suma la percepción sobre el uso de los recursos públicos: 76 % de los consultados en República Dominicana no confía en que el dinero recaudado mediante impuestos será bien gastado por el Estado.

En materia de confianza institucional, la encuesta registra en República Dominicana 75 % para la Iglesia, 45 % para las Fuerzas Armadas, 44 % para la institución electoral y 43 % para la radio.

Los porcentajes disminuyen al medir instituciones directamente vinculadas con el sistema político y la administración pública: 35 % expresa confianza en el presidente, 30 % en el Congreso, 28 % en el Gobierno, 28 % en el Poder Judicial, 24 % en la Policía y 20 % en los partidos políticos.

Educación obtiene mejor valoración que Policía y Justicia

La percepción sobre el funcionamiento de los servicios públicos tampoco es uniforme.

El 51 % de los dominicanos se declara muy o bastante satisfecho con la manera en que funciona la educación pública, mientras la satisfacción con los hospitales públicos alcanza 39 %.

La valoración baja a 25 % para el sistema judicial y 21 % para la Policía.

Pese a esos niveles de satisfacción, cuando se solicita calificar la eficiencia general del Estado en una escala del 1 al 10, República Dominicana obtiene 5.0, ligeramente por encima del promedio latinoamericano de 4.7.

El 80 % cree que el crimen organizado tiene mucho o bastante poder

La seguridad aparece como otro de los grandes componentes de la percepción ciudadana dominicana.

El 80 % de los consultados en República Dominicana considera que el crimen organizado tiene “mucho” o “bastante” poder en el país, prácticamente en línea con el 79 % registrado para América Latina.

Cuando se pregunta específicamente por la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, 52 % entiende que República Dominicana está perdiendo la batalla, mientras 25 % considera que esa lucha no se puede ganar y 21 % cree que el país la está ganando.

El informe también preguntó por la presencia concreta de crimen organizado, grupos armados, organizaciones vinculadas al narcotráfico o pandillas en el lugar donde vive el entrevistado. En República Dominicana, 28 % respondió que existe esa presencia, frente a 26 % en 2020.

En paralelo, 57 % de los dominicanos manifiesta preocupación por llegar a ser víctima de un delito, ya sea todo o casi todo el tiempo o algunas veces. Un 42 % dice preocuparse ocasionalmente o nunca.

En cuanto a victimización efectiva, el informe señala que 28 % de los entrevistados dominicanos declaró que él o algún pariente había sido asaltado, agredido o víctima de un delito durante los 12 meses anteriores.

Postura favorable a deportaciones de indocumentados

La migración constituye otro apartado del estudio con resultados relevantes para República Dominicana.

En una escala del 1 al 10, donde uno significa que la deportación de inmigrantes indocumentados a su país de origen “nunca se justifica” y diez que “siempre se justifica”, los entrevistados dominicanos alcanzan un promedio de 6.6, superior al promedio latinoamericano de 5.7.

Cuando la pregunta se refiere específicamente a que Estados Unidos deporte inmigrantes indocumentados, República Dominicana obtiene un promedio de 6.4, frente al 5.4 regional.

Los resultados corresponden a preguntas generales sobre inmigrantes indocumentados y no identifican una nacionalidad específica, por lo que no deben interpretarse exclusivamente como una medición de la posición dominicana frente a la migración haitiana.

Alta valoración de Estados Unidos

República Dominicana también sobresale en el informe por su percepción favorable hacia Estados Unidos.

El 81 % de los dominicanos expresa una opinión “muy” o “algo favorable” sobre ese país, mientras 79 % considera positiva su influencia.

En la valoración del presidente estadounidense Donald Trump, medida en una escala de cero a diez, los entrevistados dominicanos le otorgan 6.2 puntos.

El conjunto de resultados del Latinobarómetro 2026 presenta así una fotografía compleja de la sociedad dominicana: cae el apoyo explícito a la democracia, aumenta la disposición a privilegiar soluciones efectivas aun bajo un gobierno no democrático y existe una marcada demanda de firmeza frente a la delincuencia, mientras las elecciones conservan un respaldo mayoritario como componente esencial del sistema democrático.

Al mismo tiempo, la encuesta recoge desconfianza hacia instituciones políticas y públicas, preocupación por el crimen organizado y una evaluación negativa del rumbo nacional, en contraste con una valoración ampliamente positiva de la vida personal y familiar.

Abraham Marmolejos

Periodista, docente y estratega de comunicación, con experiencia en medios digitales, periodismo de investigación y creación de contenido.

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