La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) inauguró este lunes el Aula-Museo del Movimiento Estudiantil Fragua, un espacio físico concebido para preservar y proyectar la memoria de una de las organizaciones estudiantiles más influyentes de la izquierda universitaria dominicana.
El acto, organizado por la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FCES), reunió a exdirigentes, académicos, investigadores y figuras históricas del activismo democrático del país, y se realizó en una fecha cargada de simbolismo: el 64.° aniversario del primer triunfo electoral de Fragua en los comicios de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED), celebrados el 25 de mayo de 1962.
Un archivo vivo de las luchas universitarias
El Aula-Museo reúne fotografías históricas, publicaciones, afiches, documentos originales y testimonios que reconstruyen décadas de activismo estudiantil en la UASD, desde la destrujillización de la academia hasta las luchas por la autonomía universitaria y la inclusión del 5 % del PIB para la educación superior.
El conjunto museográfico convierte el recinto en una fuente primaria para investigadores y estudiantes que busquen comprender cómo se forjó el carácter político de la universidad pública dominicana.
El decano de la FCES, doctor Antonio Ciriaco, subrayó que el espacio representa "un aporte a la formación crítica de las nuevas generaciones" y reivindicó el papel de Fragua en los procesos de renovación democrática de la institución.
Las voces que construyeron Fragua, presentes en el acto
La inauguración convocó a figuras que protagonizaron o acompañaron de cerca las luchas que el museo busca preservar. Narciso Isa Conde, Mirian Díaz Santana, Juan Miguel Pérez, Ana Silvia Reynoso, Amaurys Pérez, Roberto Reyna y Antonio Medina tomaron la palabra para reclamar que la memoria del movimiento estudiantil sea reconocida como parte esencial de la historia política y social del país, no como un capítulo marginal.
Uno de los ejes del acto fue el reconocimiento explícito a las mujeres que integraron Fragua —las llamadas fragüeras—, cuya trayectoria ha permanecido históricamente en los márgenes de la memoria oficial.
Entre las homenajeadas figuraron Carmen Josefina Lora Iglesias (Piky), Ana Silvia Reynoso de Abud y otras militantes que pusieron el cuerpo —y en muchos casos, la libertad— en las luchas que definieron el carácter de la universidad pública. Su inclusión en el acto inaugural marca un giro simbólico relevante: la memoria no puede ser selectiva.
¿Qué fue Fragua y por qué importa hoy?
Fragua surgió en los primeros años de la posdictadura trujillista como una organización estudiantil de izquierda revolucionaria dentro de la UASD.
Su primera victoria electoral en 1962, bajo la conducción del bachiller Asdrúbal Domínguez, fue también la primera elección para conformar el Comité Ejecutivo de la FED, lo que la convierte en un hito fundacional del movimiento estudiantil organizado en el país.
Durante las décadas siguientes, Fragua fue protagonista de las disputas por la autonomía universitaria, el fuero académico y la orientación ideológica de la Primada de América, en un contexto marcado por la Guerra de Abril de 1965 y la polarización política de la región.
La presencia de figuras como Minou Tavárez Mirabal, Fidelio Despradel y Lourdes Contreras, entre otras personalidades del ámbito político y cultural, amplió el alcance del acto más allá de lo estrictamente académico.
El museo nace con respaldo político e intelectual, pero su sostenibilidad dependerá de si la UASD lo integra efectivamente a sus programas de investigación y docencia, o si queda como un espacio de homenaje sin continuidad pedagógica.
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