El mundo de la arquitectura dominicana está de luto. Este martes 7 de julio de 2026 se confirmó el fallecimiento del arquitecto Francisco (Cuqui) Batista, figura emblemática del diseño y la construcción en la República Dominicana, quien alcanzó la centenaria edad de 100 años.
La noticia conmocionó a colegas, amigos y a toda la comunidad cultural y profesional del país, que lo recuerda como uno de los grandes maestros de su generación. El pasado 17 de junio de 2025, había sido entrevistado y legó una memoria de su vida.
Una vida dedicada a la arquitectura
A lo largo de su extensa carrera, Bastita dejó su sello en numerosas obras que forman parte del paisaje urbano dominicano. Su trabajo se distinguió por la búsqueda de una identidad propia, capaz de dialogar con las tradiciones locales sin renunciar a la modernidad.
Formado con rigor académico, el arquitecto ejerció su profesión con una visión que trascendió lo meramente funcional: para él, construir era también una forma de narrar la historia y los valores de un pueblo.
Referente de generaciones
Batista fue maestro y mentor de decenas de arquitectos que hoy ocupan lugares destacados en el ámbito nacional e internacional. Su influencia se extendió más allá de los planos y las obras: fue un intelectual comprometido con el debate sobre el patrimonio, el urbanismo y el desarrollo sostenible del país.
Quienes lo conocieron destacan su generosidad, su agudeza intelectual y su capacidad para transmitir pasión por el oficio hasta sus últimos días.
Luto en la comunidad profesional
La noticia de su partida generó inmediatas muestras de dolor y reconocimiento en redes sociales, también, entre las instituciones del sector. Colegas y discípulos lo despidieron con palabras de profundo afecto y gratitud.
"Cuqui Bastita fue mucho más que un arquitecto: fue un constructor de identidad dominicana", expresaron desde el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA).
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