La Cancillería informó a finales de diciembre que los dominicanos y nacionales de Mongolia no requerirán visado para ingresar a una u otra nación y desde entonces se han multiplicado las consultas de los interesados en esa nación asiática.
En la nota diplomática DU/TI-051162 fue emitida el 29 de diciembre de 2025 por el Ministerio de Relaciones Exteriores y confirmada por la Embajada de Mongolia en Cuba, concurrente con la República Dominicana.
Esta exención de visado abre una puerta distinta para quienes pueden y desean salir de República Dominicana en busca de algo realmente diferente, fuera de lo común.
También para los mongoles resultará una experiencia diferente recorrer el territorio dominicano y conocer in situ por qué este destino caribeño es preferido para tantos.
7 razones para viajar al país de los cielos infinitos

Recorrer Mongolia es adentrarse en uno de los rincones más fascinantes y menos comprendidos del planeta. Un país de estepas inmensas, tradiciones nómadas profundamente arraigadas y una naturaleza que parece no tener límites.
Hoy, además, ese territorio lejano se vuelve un poco más cercano para los viajeros dominicanos: República Dominicana y Mongolia acordaron la exención de visado, permitiendo la entrada sin visa a quienes porten pasaporte dominicano ordinario (acuerdo firmado en 2024 y aprobado en 2025).
Pero más allá del trámite migratorio, Mongolia no se define como un viaje convencional. Es una experiencia transformadora para quienes buscan mirar el mundo desde otra perspectiva, encontrar silencio en paisajes abiertos y comprender una forma de vida que, pese al paso del tiempo, se ha mantenido sorprendentemente intacta.
1. Paisajes naturales que parecen infinitos
Mongolia es, por excelencia, la tierra de los cielos abiertos. Sus estepas interminables, desiertos, montañas y llanuras ofrecen panorámicas que cambian con la luz del día y las estaciones. Desde las arenas doradas del desierto de Gobi hasta los bosques y lagos glaciares del norte, la diversidad geográfica suele superar cualquier expectativa inicial.
Un ejemplo emblemático es el lago Khövsgöl, uno de los más grandes y puros de Asia Central, rodeado de montañas y naturaleza prácticamente virgen. A esto se suman espacios como el Parque Nacional Gorkhi-Terelj, donde ríos, bosques y formaciones rocosas crean el escenario ideal para quienes buscan contacto directo con la naturaleza y actividades al aire libre.
2. Una historia fascinante y monumentos únicos
La historia de Mongolia también es parte de la historia del mundo. Este territorio fue el corazón del Imperio Mongol, una de las civilizaciones más extensas jamás conocidas, liderada por figuras como Gengis Kan. Sitios como la Montaña Burkhan Khaldun, considerada sagrada y vinculada a leyendas sobre el fundador del imperio, combinan de forma singular espiritualidad, paisaje e historia.
Otro punto clave es el Valle de Orkhon, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde los vestigios arqueológicos y monumentos narran siglos de intercambio cultural, poder y vida nómada.
3. Una gastronomía que sorprende
Muchos viajeros llegan a Mongolia con ideas preconcebidas sobre su cocina, pero la experiencia suele ser más rica de lo esperado. La gastronomía local se basa en ingredientes propios de la región y en tradiciones pastoriles, con platos como el khorkhog (carne cocida con piedras calientes dentro de una olla), los buuz (empanadillas al vapor) y una variedad de lácteos fermentados característicos de las comunidades nómadas.
Aunque la dieta tradicional puede resultar distinta a la occidental, en ciudades como Ulán Bator se ha desarrollado una oferta gastronómica contemporánea que combina sabores locales con propuestas modernas, ampliando las opciones para todo tipo de viajeros.
4. Cultura nómada auténtica y milenaria
Pocos destinos permiten un acercamiento tan genuino a formas de vida ancestrales como Mongolia. Una parte significativa de su población continúa viviendo de manera nómada o seminómada, desplazándose con sus rebaños según las estaciones.
Pasar una noche en una gerla vivienda circular tradicional, compartir una comida con una familia nómada o escuchar historias alrededor del fuego ofrece una experiencia profundamente humana, que va mucho más allá del turismo convencional.
5. Festivales y celebraciones únicas
Con algo de planificación, es posible coincidir con festivales que enriquecen aún más el viaje. El Festival del Águila Dorada, en Bayan-Ölgii, muestra la destreza de los cazadores con aves rapaces; el Festival del Camello en el desierto de Gobi combina carreras, música y danzas tradicionales; y otras celebraciones ponen en valor la espiritualidad, la historia y el folclore del país.
6. Un destino seguro y acogedor
Contrario a los mitos que lo catalogan como un destino extremo o riesgoso, Mongolia es, en general, un país tranquilo para viajar. Si bien la infraestructura fuera de la capital puede ser básica, la sensación de seguridad es alta y la hospitalidad local suele ser uno de los aspectos más recordados por los visitantes, especialmente en las zonas rurales.
7. La emoción de descubrir algo distinto
Hay, finalmente, una razón difícil de medir, pero imposible de ignorar: Mongolia ofrece un auténtico sentido de descubrimiento. Sus paisajes abiertos, sus tradiciones centenarias y su ritmo pausado invitan a detenerse, observar y replantear la forma en que se experimenta el mundo.
¿A cuáles otros países pueden ir los dominicanos sin tener que tramitar una visa?
América del Sur y Centroamérica
- Bolivia (Evisa)
- Brasil (hasta 60 días)
- Colombia (hasta 90 días)
- Ecuador (hasta 90 días)
- El Salvador (hasta 180 días)
- Guyana (30 días)
- Honduras (60 días)
- Nicaragua (visa a la llegada – 30 días)
- Paraguay (60 días)
- Perú (60 días)
Caribe
- Grenada (90 días)
- Jamaica (180 días)
- Trinidad y Tobago (90 días)
- Cuba (Evisa- 90 días)
Esta facilidad convierte a la región en la opción ideal para escapadas cortas, viajes de negocios o estancias prolongadas sin trámites consulares complejos.
Asia: destinos lejanos con acceso simplificado
Aunque Asia suele asociarse con procesos migratorios estrictos, varios países permiten la entrada de dominicanos sin visa previa o con visa a la llegada:
- Japón (hasta 90 días)
- Hong Kong (30 días)
- Macao (visa a la llegada – 30 días)
- Singapur (30 días)
- Filipinas (30 días)
- Malasia (30 días)
- Tailandia (60 días)
- Taiwán (30 días)
- Georgia (hasta 360 días)
- Armenia (evisa o visa a la llegada-120 días)
- Bangladesh (visa a la llegada – 30 días)
- Cambodia (evisa o visa a la llegada-30días)
- Laos (evisa o visa a la llegada-30días)
- Maldives (visa a la llegada – 30 días)
- Nepal (evisa o visa a la llegada-150 días)
- Sri Lanka (evisa o visa a la llegada-30días)
- Timor-Leste (visa a la llegada – 30 días)
- Uzbekistan (30 días)
- Tajikistan (30 días)
Estos destinos abren la puerta a experiencias culturales, gastronómicas y tecnológicas muy valoradas por viajeros dominicanos.
Medio Oriente: apertura gradual y estratégica
En Medio Oriente, varios países han flexibilizado sus políticas migratorias para atraer turismo e inversión:
- Israel (ETA- 90 días)
- Jordan (evisa o visa a la llegada-30días)
- Líbano (visa a la llegada – 30 días)
- Qatar (evisa o visa a la llegada-30días)
- Irán (evisa o visa a la llegada-30días)
- Territorios Palestinos
En muchos casos, el ingreso está sujeto a requisitos básicos como boleto de salida o reserva hotelera.
África: un continente con más facilidades de lo que parece
África es una de las regiones donde más ha crecido el número de países accesibles para dominicanos sin visa previa:
- Angola (30 días)
- Botswana (90 días)
- Burundi (evisa o visa a la llegada-30días)
- Comoros (visa a la llegada – 45 días)
- Djibouti (evisa o visa a la llegada- 90 días)
- Egipto (visa a la llegada – 30 días)
- Guinea-Bissau (visa a la llegada – 90 días)
- Kenia (ETA- 90 días)
- Madagascar (evisa o visa a la llegada- 90 días)
- Malawi (evisa o visa a la llegada- 30 días)
- Mauritius (visa a la llegada – 60 días)
- Mozambique (evisa o visa a la llegada- 30 días)
- Rwanda (evisa o visa a la llegada- 30 días)
- Senegal (visa a la llegada – 30 días)
- Seychelles
- Tanzania (evisa o visa a la llegada)
- Zambia (90 días)
Estos países destacan por su diversidad natural, oportunidades de ecoturismo y mercados emergentes.
Oceanía: islas remotas, trámites mínimos
En Oceanía, varias islas del Pacífico permiten el ingreso sin visa o con autorización al llegar:
- Micronesia (30 días)
- Palau (visa a la llegada – 30 días)
- Samoa (visa a la llegada – 90 días)
- Solomon Islands (visa a la llegada – 45 días)
- Tuvalu (visa a la llegada – 30 días)
- Kiribati (90 días)
Aunque menos tradicionales, estos destinos representan una alternativa atractiva para viajeros en busca de experiencias únicas.
Una ventana de oportunidades en expansión
En conjunto, el pasaporte dominicano permite acceder a un abanico amplio y diverso de destinos sin la barrera de la visa previa. Esto no solo supone un ahorro de tiempo y costos, sino que impulsa el intercambio cultural, educativo y profesional de los ciudadanos dominicanos.
A medida que evolucionan los acuerdos bilaterales y la cooperación internacional, la lista de países accesibles continúa ampliándose. Para muchos dominicanos, estas exenciones representan mucho más que destinos turísticos: son oportunidades reales de conexión con el mundo, con menos burocracia y más posibilidades.
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