Este lunes 24 de agosto arranca oficialmente el año escolar 2026-2027 en la República Dominicana, y Dinorah García Romero, recién nombrada directora del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (Isfodosu), aprovechó la ocasión para lanzar un llamado urgente a todos los actores del sistema educativo: que el inicio de clases transcurra con naturalidad, transparencia y, sobre todo, con la paz que los estudiantes merecen.
Información a tiempo, no improvisación
García Romero, en un artículo que se publica hoy en Acento.com.do, señaló que las inquietudes que históricamente rodean la apertura escolar ya no tienen justificación válida ante la sociedad. A su juicio, las familias dominicanas tienen derecho a recibir información completa, oportuna y real sobre el estado de preparación del sistema antes de que suene la primera campana.
"A la sociedad se le debe explicar, antes de la apertura del curso escolar, cuáles son los avances en materia de planificación; cuáles son los problemas irresolubles y las razones que sostienen esa situación", planteó la funcionaria, quien también apuntó al déficit de aulas y a la improvisación de reparaciones como problemas estructurales que siguen sin resolverse.
El ruido MINERD-ADP, una música de fondo inaceptable
Uno de los puntos más críticos del análisis de García Romero es la tensa relación entre el Ministerio de Educación (MINERD) y la Asociación Dominicana de Profesores (ADP). La directora del Isfodosu advirtió que ambas entidades llegan a la apertura escolar enredadas en una disputa que contradice el mensaje de convivencia que se les exige a los propios estudiantes.
"Se abre un año escolar y estas dos instancias le ponen como música de fondo una discusión que alimenta la cultura del diálogo precario y de la alteración de la paz escolar y social", afirmó. Y fue directa: "No hay derecho a que estas entidades continúen alterando las condiciones naturales en las que debiera iniciar el año escolar."
García Romero apeló a que MINERD y ADP desarrollen mayor inteligencia dialógica para resolver sus conflictos antes de que lleguen al momento de la apertura, y no durante él.
El sector privado también debe rendir cuentas
La funcionaria también puso el foco en la educación privada, que históricamente inicia y finaliza sus calendarios según criterios propios, al margen de las directrices del MINERD. "El sector educativo privado debe tener regulación. No deberían actuar según su propio aire", sostuvo, y llamó a la instancia ministerial responsable del seguimiento a las entidades privadas a tomar cartas en el asunto.
Un año escolar con menos de lo mismo
García Romero cerró su reflexión con una demanda clara a toda la comunidad educativa: romper con la cultura de los "oídos sordos" y apostar por aprendizajes duraderos, investigación desde la práctica y desarrollo integral en un clima escolar libre de contradicciones.
"La sociedad dominicana espera un año escolar con menos de lo mismo y más relacionado con aprendizajes duraderos", concluyó, haciendo extensivo el llamado también a las familias, a quienes instó a no postergar la incorporación de sus hijos desde el primer día oficial de clases
García Romero es educadora, investigadora y recién nombrada directora del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (Isfodosu).
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