Mediante un pronunciamiento público, organizaciones y sectores vinculados al ámbito educativo, social y cultural de Barahona condenaron la demolición del edificio del Casino del Sur, que también funcionó como sede del Centro Universitario Regional del Suroeste (CURSO) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Los firmantes calificaron la acción como “una estocada salvaje y desgarradora al alma del pueblo de Barahona” y sostuvieron que la edificación constituía, en los hechos, un valioso patrimonio municipal, aunque no estuviera formalmente declarado como tal, debido a la importancia histórica, social, cultural y educativa que representó para la provincia y toda la región Sur.
El texto recuerda que el inmueble fue inaugurado en marzo de 1942 bajo el nombre de Casino Generalísimo Trujillo, convirtiéndose posteriormente en uno de los espacios más emblemáticos de la vida sociocultural de Barahona.
Los firmantes consideran especialmente grave que la demolición se ejecutara “a espaldas del pueblo”, sin ofrecer información pública sobre las razones de la medida, los proyectos previstos para el terreno ni consultas con los distintos sectores de la comunidad.
Sostienen que la acción refleja falta de conciencia sobre el valor de los bienes patrimoniales y cuestionan la actuación de las autoridades municipales, provinciales y nacionales responsables de la protección y conservación del patrimonio público tangible e intangible.
Espacio histórico para la vida social y cultural
El documento destaca que el edificio albergó durante décadas al Casino del Sur, Inc., descrito como una de las instituciones sociales más prestigiosas de Barahona y de toda la región Suroeste.
En sus instalaciones se celebraban importantes actividades sociales, culturales y artísticas, con la participación de figuras destacadas de la sociedad local y nacional, así como representantes del ámbito artístico y cultural de la época.
Asimismo, recuerdan que desde 1970 hasta 2011, y parcialmente hasta 2026, el inmueble alojó al CURSO-UASD, considerado el primer centro de educación superior de la región Sur del país.
Según el texto, miles de profesionales se formaron en esa extensión universitaria, especialmente en áreas vinculadas a la educación, convirtiéndose en uno de los principales aportes al desarrollo humano de la región.
Propuestas anteriores para preservar la edificación
El documento señala que, reconociendo el valor histórico y cultural del inmueble, el Senado de la República aprobó en 2011 una resolución solicitando al Poder Ejecutivo ordenar al Banco Agrícola transferir el solar al Ministerio de Cultura para instalar allí el Centro Cultural Regional Ramón Oviedo.
No obstante, afirman que la iniciativa nunca recibió el seguimiento necesario y terminó quedando sin efecto.
Igualmente, indican que desde mayo de 2021, diversas organizaciones educativas, sociales y culturales de Barahona impulsaban públicamente una propuesta para convertir el edificio en un Palacio de Bellas Artes regional.
La iniciativa contemplaba la creación de una Escuela Regional de Bellas Artes, mediante decreto, con programas de teatro, arte escénico, danza, música, canto, pintura y escultura.
Según explican, el proyecto formaba parte de la propuesta denominada “Plan de Acción Gubernamental para la Recuperación y Desarrollo Socioeconómico y Cultural Integral de Barahona”, también conocido como el “Decálogo para el Desarrollo”.
Ese planteamiento fue presentado ante el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) durante los diálogos regionales organizados por esa institución y posteriormente reiterado en marzo de 2024 a distintos sectores sociales y políticos.
Piden detener decisiones y abrir consultas
Los firmantes sostienen que la comunidad de Barahona y la Región Enriquillo desconoce los planes oficiales para el lugar, así como posibles diseños, proyectos o planos relacionados con futuras construcciones.
Por esa razón, solicitaron formalmente al presidente de la República reconsiderar las decisiones adoptadas y suspender temporalmente cualquier iniciativa vinculada al terreno.
Además, propusieron la realización de un proceso democrático y participativo de consulta con las fuerzas vivas de la provincia y la región, incluyendo organizaciones sociales, económicas, culturales, ambientales, deportivas y religiosas.
El objetivo, señalan, es alcanzar un consenso sobre el uso más conveniente para el espacio, dentro de los planes de desarrollo urbano, territorial, turístico, cultural y socioeconómico de Barahona y la Región Enriquillo, definida en el documento como el “IV Polo Turístico Ampliado del país”.
Críticas a posible uso militar del espacio
El texto también advierte sobre versiones que apuntan a un eventual uso del terreno por parte de la Armada de la República Dominicana.
Los firmantes rechazan esa posibilidad y sostienen que la región no tiene prioridad militar ni instalaciones navales relevantes que justifiquen ese destino.
Consideran que destinar el espacio a fines militares representaría una visión equivocada del desarrollo, al priorizar aspectos de seguridad sobre áreas como la educación, el arte, la cultura, el turismo y el ecoturismo.
Además, recuerdan decisiones tomadas en décadas pasadas que, según indican, afectaron el patrimonio educativo y cultural de Barahona, como la entrega de edificaciones del Patronato San Rafael a las Fuerzas Armadas y del antiguo Palacio de Bellas Artes al Obispado de Barahona.
Finalmente, hicieron un llamado a instituciones nacionales e internacionales vinculadas a la protección del patrimonio, la planificación territorial, la educación y la cultura para que se involucren en la discusión y contribuyan a identificar la alternativa que más beneficie a Barahona, la Región Enriquillo y el país.
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