El Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional (CEBAMDER), organización comunitaria territorial con presencia permanente en Manzanillo, aclaró que ha documentado los impactos de los proyectos energéticos previstos en la provincia Montecristi, concretamente la construcción de un puerto, dos plantas eléctricas a gas natural licuado y otras obras asociadas.
"CEBAMDER conduce, desde el año 2022, un proceso continuo, documentado y verificable de denuncias, gestiones y comunicaciones formales vinculadas a los impactos ambientales, sociales y productivos derivados de los proyectos energéticos en Manzanillo", dijo su presidente, Frank Valenzuela.
Ello, en alusión a que representantes de la Red del Gran Caribe Libre de Fósiles y del Centro de Información Bancaria (BIC, por sus siglas en inglés) comparecieron el pasado 13 de enero ante la Oficina del Tesoro de EEUU en Washington para exponer sobre los impactos que tendría lo previsto en la comunidad de Manzanillo, municipio Pepillo Salcedo.
Valenzuela sostuvo que han hecho "solicitudes formales de estudios de impacto ambiental, levantamientos comunitarios, evaluaciones ex post y, actualmente, un proceso abierto y en curso ante BID Invest, en calidad de actor territorial legítimo y directamente afectado".
"Nuestra agenda -subrayó- es estrictamente comunitaria y territorial. Está centrada de manera exclusiva en el resarcimiento ambiental integral y en la compensación justa y verificable a los sectores impactados —pesca artesanal, ecoturismo comunitario, apicultura, producción ovino-caprina, comunidades como Villa Raif y otras del municipio—, así como en la restauración de ecosistemas estratégicos".
"CEBAMDER no participa ni se vincula a agendas ideológicas, políticas ni de activismo externo, ni ha delegado representación comunitaria a terceros", añadió y subrayó su empeño por "salvaguardar el derecho de las comunidades del territorio a una representación legítima y responsable en el debate público".
El colectivo CEBAMDER mantiene su exigencia de que se rehabilite la biodiversidad, se respete la autoría del proceso social y se llegue a soluciones sostenibles que permitan "que Manzanillo siga siendo, ante todo, un hogar para su gente".
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