En medio de crecientes cuestionamientos por muertes registradas durante supuestos intercambios de disparos, el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Manuel María Mercedes, advirtió que el problema en la Policía Nacional es “estructural” y denunció que en la institución “se ha creado una cultura de matar”.
La declaración se produjo al ser consultado por las cifras del primer trimestre del año: 51 personas muertas en intercambios de disparos, de las cuales 16 corresponden a la gestión del director de la Policía Nacional, Modesto Cruz, quien asumió en enero.
“Tres meses tranquilos. Y, a pesar del cambio que se produjo en el mes de enero, pues la situación ha seguido, porque el problema, como nosotros decimos, no está en la zaga. El problema está en el cuerpo”, afirmó Mercedes, al señalar que los cambios de mando no han logrado modificar el patrón de letalidad.
El titular de la CNDH sostuvo que la recurrencia de estos hechos, sin consecuencias judiciales, alimenta la repetición de presuntas ejecuciones extrajudiciales. “Si usted va a los archivos de los derechos humanos, usted va a encontrar (…) ejecuciones extrajudiciales y con el resultado cero de que no han habido consecuencias”, indicó.
Mercedes vinculó la discusión actual con estadísticas previas recogidas por la Comisión en su informe sobre derechos humanos. Según explicó, en el año 2025 la entidad registró 205 muertes, una cifra que —dijo— superó al doble de lo ocurrido en 2024. En ese contexto, alertó que el ritmo observado entre enero y marzo anticipa un cierre todavía más grave. “Con un índice de casi cincuenta ejecuciones que van de enero a marzo (…) por la tendencia, el 2026 va a ser un año de mayores ejecuciones”, advirtió.
En sus críticas, el dirigente reclamó que el Poder Ejecutivo implemente recomendaciones formuladas por el grupo de trabajo para la reforma y transformación policial, del cual dijo haber sido miembro.
“Le hemos pedido (…) que el presidente haga lo que se le recomendó, porque de nada vale que nuestros maltratados recursos que salen de la población se estén gastando en una institución cuyos resultados no van en beneficio de la población”, expresó.
El caso del coronel Madé y el pedido de destitución y sometimiento
Mercedes se refirió además a la agresión por parte del hoy suspendido coronel Fausto Madé Ramírez contra una joven menor de edad. Afirmó que el oficial ya se ha visto “tres veces involucrado en estas situaciones” y que, pese a los antecedentes, no se tomaron medidas ejemplares.
“Nosotros planteábamos la necesidad de que ese era un elemento para destituir. ¿Qué hizo el consejo policial y la policía? Pues que lo ascendió. Es decir, lo premió”, sostuvo, al cuestionar que se hable de reforma policial mientras se mantienen —a su juicio— señales de impunidad o recompensas internas.
Ante la pregunta de si una suspensión es suficiente —como han señalado sectores críticos—, el presidente de la CNDH fue tajante: “Debe ser sometido a la acción de la justicia”. Para Mercedes, la sanción administrativa no puede sustituir el proceso penal. “La policía puede perfectamente cancelarlo (…) pero no basta tampoco con que se cancele y que el hecho quede impune”, afirmó.
El dirigente insistió en que el debate no debe centrarse solo en un caso particular, sino en un patrón más amplio. “El problema no es él (…). Hay cientos de ellos que hacen lo mismo”, dijo, al tiempo que sostuvo que un hecho atribuido a un oficial de alto rango “deja muy mal parada” la reforma “que tanto se ha cacareado” y a la que, según señaló, se le han destinado recursos.
Mercedes concluyó reclamando medidas “drásticas” para “erradicar” lo que definió como una falla de raíz. “Ahí hay un problema estructural fuerte que obligatoriamente hay que tratar”, sostuvo, al calificar a la Policía como “la principal violadora de los derechos humanos y de los derechos fundamentales del pueblo dominicano”.
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