El Consejo Económico y Social (CES) identifica rezagos en la calidad de los aprendizajes y dificultades en la implementación de políticas educativas, pese a los avances registrados durante la última década, en su más reciente publicación titulada 10 años del Pacto Nacional para la Reforma Educativa de la República Dominicana (2014-2024). Balance sistémico, resultados y orientaciones estratégicas de mediano plazo.
El informe, publicado en 2026, analiza los resultados, obstáculos y oportunidades de mejora del acuerdo suscrito en 2014 para impulsar la transformación del sistema educativo dominicano.
Entre sus principales hallazgos, el documento señala que el Pacto contribuyó a dar continuidad a las políticas educativas y a ampliar iniciativas como la Jornada Escolar Extendida, la educación inicial y la atención integral a la primera infancia. Sin embargo, advierte que estos esfuerzos no se han traducido en mejoras proporcionales en los resultados de aprendizaje.
Subraya, también, las evaluaciones del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA). Según el informe, la proporción de estudiantes dominicanos por debajo del nivel 2 en lectura, matemáticas y ciencias pasó de un promedio de 73,1 % en 2015 y 2018 a 68,4 % en 2022. Aunque el documento registra una mejoría, considera que el desempeño continúa siendo bajo.
La publicación también identifica brechas territoriales y socioeconómicas que afectan el acceso, la permanencia y la culminación oportuna de los estudios. Entre los factores que inciden en las trayectorias educativas de adolescentes y jóvenes menciona la vulnerabilidad económica, la incorporación temprana al mercado laboral, el embarazo adolescente y las uniones tempranas.

El gasto educativo no se refleja proporcionalmente en los aprendizajes
En materia de carrera docente, el CES reconoce avances en la regulación del ingreso al magisterio, la formación inicial y continua y las condiciones laborales de los profesores. No obstante, señala que persisten dificultades para vincular la evaluación y los incentivos con el desarrollo profesional y la mejora sostenida de las prácticas pedagógicas.
Respecto al financiamiento, el estudio destaca que el incremento del gasto educativo permitió ampliar las inversiones en infraestructura, servicios y programas. Sin embargo, plantea que todavía existen desafíos relacionados con la eficiencia del gasto, su correspondencia con las prioridades estratégicas y la sostenibilidad de las políticas implementadas.
El informe también señala que, aunque se fortalecieron los mecanismos de evaluación del sistema, sus resultados no se utilizan de manera sistemática para ajustar las políticas públicas y mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
La falta de indicadores dificulta medir el cumplimiento del Pacto Educativo
El balance incluye datos de los informes de seguimiento y evaluación que permiten observar el grado de avance de los compromisos del Pacto. En 2024, el 34 % de los compromisos evaluados registraba un avance moderado, mientras que el 11,9 % mostraba un avance promisorio hacia su cumplimiento en 2030. El análisis abarcó 59 compromisos mediante 153 indicadores.
La publicación advierte que la falta de un sistema de indicadores oficialmente aprobado y de metas explícitas y compartidas dificulta medir de forma sistemática los resultados. Además, señala que en 2024 aumentó la proporción de compromisos sin información suficiente para evaluar su avance.
El informe también plantea la necesidad de fortalecer la coordinación entre los distintos niveles de gestión educativa y mejorar la articulación entre la formación académica y las demandas del mercado laboral.
Retos para 2030
De cara al período 2025-2030, el CES plantea fortalecer la gobernanza del Pacto como espacio de priorización, coordinación y toma de decisiones. El documento propone concentrar los esfuerzos en los problemas que condicionan la calidad de los aprendizajes y mejorar la correspondencia entre los recursos disponibles, las capacidades institucionales y los resultados esperados.
El informe fue elaborado por la consultora Magdalena Lizardo Espinal, con la colaboración de Marygracia Aquino. En sus conclusiones, sostiene que el desafío no consiste únicamente en cumplir formalmente los compromisos pendientes, sino en lograr que los acuerdos se traduzcan en cambios sostenidos dentro del sistema educativo.
La publicación constituye un balance de los primeros diez años de implementación del Pacto Nacional para la Reforma Educativa y busca aportar elementos para la discusión sobre las prioridades de la educación dominicana en los años restantes de su vigencia.
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