Las calles y avenidas del centro urbano de Santiago lucían despejadas este Sábado Santo, con escasa presencia de familias en los balnearios del río Yaque del Norte, en comparación con otros feriados de Semana Santa.
En los principales puntos de esparcimiento se mantiene un amplio dispositivo de vigilancia, con agentes de la Policía Nacional, miembros del Ejército y voluntarios de la Defensa Civil, como parte de las labores preventivas durante el asueto.
Pasado el mediodía, algunas personas comenzaron a llegar a zonas de baño como Las Charcas, Arroyo Hondo y Timbeke, entre otras, aunque la afluencia se mantuvo muy por debajo de lo habitual en años anteriores.
El director provincial de la Defensa Civil en Santiago, Francisco Arias, atribuyó la merma de bañistas a la alerta por lluvias y a las precipitaciones registradas jueves y viernes en la zona.
Asimismo, señaló que la reducción de visitantes también podría estar relacionada con las restricciones a las fiestas en estos espacios. En el caso de los balnearios de Santiago, indicó, no se ha permitido música, lo que tiende a alejar a parte del público.
Arias informó que en la provincia se han instalado 49 puestos de asistencia y control para proteger a quienes se desplacen, prevenir accidentes de tránsito y evitar excesos en los balnearios, con especial atención a la seguridad de menores de edad.
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