Durante décadas, el nombre de Avelino Abreu estuvo asociado a vehículos que circulaban por las calles y carreteras de República Dominicana. Para muchos, era el nombre de una empresa; sin embargo, detrás de ese nombre estaba Andrés Avelino Abreu Vargas, un empresario que comenzó hace casi seis décadas una trayectoria vinculada al sector automotriz.
Nacido en Jarabacoa en 1933, Abreu Vargas inició desde joven sus actividades comerciales. Sin embargo, fue en 1968 cuando encontró el negocio que marcaría el rumbo de su vida empresarial: la representación en República Dominicana de los camiones de la firma alemana MAN.
Aquella primera representación fue el punto de partida de Avelino Abreu, SAS, una compañía que con el paso de los años amplió su portafolio vinculándose con marcas internacionales de vehículos, equipos y productos relacionados con el transporte.
Lo que comenzó con camiones terminó incluyendo marcas como Audi, Volkswagen, Bentley, SEAT, Subaru, Hino, Hyster, Kumho y Motul, entre otras.
Así, el apellido de aquel empresario nacido en Jarabacoa pasó a formar parte del lenguaje cotidiano de un sector que fue transformándose junto con el país.
Una empresa que creció con el mercado
El desarrollo de Avelino Abreu fue gracias a la expansión del mercado automotriz dominicano. La empresa diversificó sus operaciones y llegó a representar 19 marcas internacionales, relacionadas con vehículos, neumáticos, lubricantes y equipos utilizados también en sectores como la construcción y la agroindustria.
Pero la trayectoria de Abreu Vargas no se limitó a la empresa que llevaba su nombre.
También tuvo participación en organizaciones del sector automotriz. Fue impulsor y presidente de la Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Vehículos (Acofave), desde donde participó en asuntos relacionados con la industria de vehículos y sus representantes en el país.
En 2019, ACOFAVE reconoció su trayectoria al designar con su nombre el salón principal de reuniones de la organización.
Su actividad empresarial también lo llevó al sector financiero. Formó parte durante más de tres décadas del Consejo de Administración del Banco Popular Dominicano, una participación que se extendió durante buena parte de su vida profesional.


El apellido después del hombre
En una trayectoria de más de cinco décadas hay un momento en que el nombre de una persona comienza a adquirir una vida propia. Eso ocurrió con Avelino Abreu.
El apellido que identificaba al empresario pasó a identificar también una empresa, sus instalaciones, sus vehículos y las marcas que representaba en el país.
Y aunque el mercado automotriz cambió profundamente desde aquel 1968 en que comenzaron a comercializarse los camiones MAN, la empresa continuó operando y mantuvo entre sus representaciones a aquella marca alemana con la que comenzó la historia.
Ese detalle conecta el principio y el final de una trayectoria empresarial de casi seis décadas: la misma marca que estuvo en el inicio de la compañía permanece vinculada a ella después de la muerte de su fundador.
Más allá de los automóviles
La trayectoria de Andrés Avelino Abreu Vargas también quedó vinculada al ámbito académico. La Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (Unphu) le otorgó un Doctorado Honoris Causa, en reconocimiento a sus aportes a esa institución.
Su vida empresarial transcurrió entre vehículos, negocios, instituciones y generaciones de colaboradores.
Abreu Vargas murió el 17 de septiembre de 2026, a los 93 años.
Con su muerte termina la historia personal de quien estuvo detrás de aquel apellido, pero no la historia empresarial que comenzó a construir en 1968.
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