Los familiares de las víctimas del caso Jet Set elevaron este viernes un fuerte reclamo a las autoridades judiciales para que se modifique la calificación del proceso y se endurezca la respuesta penal contra los responsables. En declaraciones recogidas de Dominga Martínez de Cruz y Nelson Cruz, madre y padre (respectivamente) de la fenecida exgobernadora de Montecristi, Nelsy Cruz, describieron el impacto “total” que, aseguran, dejó la trágica muerte de su hija en sus vidas y en decenas de familias.
“Estamos esperando que hagan el cambio (de calificación penal)”, dijo Dominga Martínez de Cruz, al insistir en que, como mínimo, se dicte “la sentencia, la condena” que “establece la ley”. Además, los también padres del pelotero de Grandes Ligas, Nelson Cruz, exigieron indemnizaciones para las personas afectadas, al advertir que hay sobrevivientes con “enfermedades” y “lesiones permanentes”, así como familias que quedaron sin sustento económico.
“Hay personas que mantenían a su papá, a sus hijos, todo, y ya no tienen…”, dijo el padre de la exgobernadora, una de las 236 víctimas del colapso de la discoteca Jet Set ocurrido el 8 de abril de 2025.
“Me ha cambiado la vida totalmente”
Nelson Cruz pidió explícitamente que se avance hacia una tipificación más grave. “Me ha cambiado la vida totalmente. Yo sí quiero que haya un cambio de dolo eventual, de homicidio voluntario”, afirmó, al sostener que los responsables (refiriéndose a los hermanos Maribel y Antonio Espaillat) conocían con anticipación la existencia de problemas y aun así no adoptaron medidas efectivas.
“Estaba conocimiento de ellos todos esos años y todos esos tiempos de que había problemas y no resolvían nada, esperando que llegara lo peor”, añadió Cruz. La madre de la víctima, Dominga Martínez de Cruz, precisó que no se tomaron las previsiones pese a advertencias previas: “Incluso Dios le dio una luz una hora antes para que evacuaran todas esas personas para que no murieran. Más sin embargo, Antonio España dijo que no, que continuara la fiesta”.
Martínez de Cruz atribuyó esa decisión a una motivación económica. “A él le importaba más el dinero que el amor a humano”, expresó, al comparar —en términos morales— el valor del dinero con el de la vida.
“Fueron 236 víctimas”
En otro tramo de la declaración, Cruz cuantificó el saldo humano del caso: “Fueron 236 víctimas”, dijo, y describió a los fallecidos como “personas útiles a la sociedad”, “personas de bien” y “ejemplo” para el país. “Hace mucha falta personas”, afirmó.
El pedido a la justicia se extendió también a una exigencia de sanción económica y penal, mencionando a “los hermanos España” como responsables a quienes se debe castigar. “Yo espero que la justicia cumpla con su deber de que los hermanos Espaillat paguen por todas esas personas que murieron ahí”, sostuvo.
Duelo y pedido de reparación
Padre y madre de la fenecida Nelsy Cruz aseguraron que siguen viviendo un duelo extremo: “Hoy estamos, las madres estamos llorando lágrimas de sangre y sin dormir”, dijo, al describir el dolor persistente y la falta de descanso desde el hecho.
Mientras el proceso avanza, los familiares insisten en que no buscan solo una condena formal, sino una respuesta proporcional al daño: una decisión judicial que, en sus palabras, refleje lo que marca la ley y que también contemple reparaciones para quienes quedaron con secuelas físicas y para los hogares que perdieron a quienes los sostenían.
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