La Alianza por el Derecho a la Salud (ADESA) aprovechó la ventana que abre la elaboración del Presupuesto General del Estado para 2027 y lanzó este lunes un conjunto de propuestas que, de adoptarse, implicarían una transformación estructural del modelo sanitario dominicano: más inversión, más prevención y menos dependencia del hospital como primera —y casi única— puerta de entrada al sistema.
Un sistema que llega tarde: el diagnóstico detrás de la propuesta
El planteamiento de ADESA parte de una premisa que los especialistas en salud pública repiten desde hace décadas pero que rara vez se traduce en política presupuestaria concreta: el sistema dominicano gasta tarde y gasta mal. Atiende enfermedades cuando ya son costosas y difíciles de revertir, en lugar de prevenirlas cuando aún son manejables.
La coalición propone invertir ese orden de prioridades. Para ello, exige que al menos el 2.9% del Producto Interno Bruto (PIB) se destine a salud en el presupuesto del próximo año, un umbral que República Dominicana ha tenido dificultades históricas para alcanzar y sostener de forma consistente.
De ese monto, el 36% debería canalizarse exclusivamente hacia la atención primaria, el primer eslabón de la cadena sanitaria: las Unidades de Atención Primaria (UNAP) y los Centros del Primer Nivel de Atención (CPN), que hoy operan con recursos insuficientes, infraestructura deteriorada y escaso personal especializado.
Las cifras concretas: 600 unidades, 5,000 nuevos empleos en salud
ADESA no se quedó en el diagnóstico. Presentó una hoja de ruta con metas medibles:
- Creación de 600 nuevas Unidades de Atención Primaria distribuidas en el territorio nacional.
- Incorporación de 2,000 enfermeras y 2,000 médicos con especialización en salud familiar al personal del Primer Nivel de Atención.
- Contratación de 1,000 promotores de salud comunitarios, capacitados técnicamente y seleccionados al margen de la militancia partidaria —una condición que la alianza subrayó con énfasis, en alusión a una práctica que históricamente ha politizado estos cargos.
- Reparación y construcción de locales para los centros del Primer Nivel y dotación de medios de transporte para la red de promotores.
Conectar lo que hoy está desconectado
Otro eje central de la propuesta es la integración funcional del sistema. ADESA plantea vincular directamente las UNAP con los centros de diagnóstico, aplicar de forma efectiva el protocolo de referencia y contrarreferencia de pacientes, y establecer un historial médico único por persona. Hoy, un paciente puede pasar por múltiples puntos del sistema sin que ninguno tenga acceso al registro completo de su trayectoria clínica.
Municipios como actores de salud
Uno de los elementos más novedosos de la propuesta es la creación de consejos de desarrollo integral de la salud en cada uno de los 155 municipios del país. Estos órganos integrarían a las autoridades sanitarias locales, los ayuntamientos y representantes de organizaciones sociales y empresariales.
La iniciativa apunta a descentralizar la gestión sanitaria y a incorporar a los gobiernos locales —históricamente marginados de la política de salud— como actores con responsabilidad real en el bienestar de sus comunidades.
Lo que ADESA le pide al gabinete de salud
En el documento presentado en rueda de prensa, la directiva de la coalición fue directa: "Urge reenfocar el sistema de salud para priorizar la prevención y la promoción de la vida sana. Y eso pasa por invertir más y mejor".
El llamado va dirigido específicamente al gabinete de salud, al que la alianza insta a aprovechar el proceso presupuestario en curso para redefinir el enfoque y los objetivos del sector, en lugar de reproducir la misma estructura de gasto de años anteriores.
Los siete ejes que ADESA identifica como consenso técnico entre especialistas son:
- Elevar sustancialmente la inversión pública en salud.
- Enfocar el modelo sanitario en la prevención y la detección temprana de enfermedades crónicas: hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares y trastornos mentales.
- Fortalecer la rectoría estatal en las políticas sanitarias.
- Aplicar y mejorar estrategias ya avaladas, como la Atención Primaria Integral y la de Municipios Saludables.
- Promover la participación comunitaria activa en la gestión de salud.
- Integrar a los ayuntamientos en planes municipales de desarrollo sanitario.
- Eficientizar la gestión estatal en el sector.
Una deuda histórica con la salud preventiva
La propuesta de ADESA llega en un momento en que el país debate la distribución de recursos públicos para el próximo año fiscal. El sistema de salud dominicano ha sido señalado reiteradamente por organismos internacionales —entre ellos la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Banco Mundial— por su baja inversión per cápita y por la concentración del gasto en el nivel hospitalario, en detrimento de la atención primaria.
La apuesta por la prevención no es solo una cuestión de equidad sanitaria: es también una de eficiencia económica. Detectar a tiempo una hipertensión o una diabetes cuesta una fracción de lo que implica tratar sus complicaciones en una sala de emergencias o en una unidad de cuidados intensivos.
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