El presidente Luis Abinader calificó este sábado de "animal" al cabo de la Policía Nacional acusado de matar al joven Darlin Enmanuel Mercado Reyes, de 19 años, durante un operativo en el sector La Cañada de Guajimía, en Herrera, y reclamó que la justicia imponga una sanción acorde con la gravedad del hecho.
Al referirse al caso durante una actividad en Montecristi, el mandatario expresó su indignación por la muerte del joven y sostuvo que el responsable no representa a la institución policial.
"No puede llamarse policía porque eso es un animal. Hemos hecho un enorme esfuerzo para llevar una reforma a la Policía Nacional y seguiremos trabajando. Una persona de esa categoría daña la imagen de muchos que están trabajando correctamente y lleva, además, el luto a una familia", afirmó.
Abinader reconoció que el caso ocurre en momentos en que el Gobierno impulsa la reforma de la Policía Nacional y consideró que hechos como este afectan la credibilidad del proceso de transformación institucional.
El mandatario informó que se comunicó con el padre de la víctima para expresarle sus condolencias y lamentó no haber podido conversar con la madre del joven, quien, según dijo, permanece hospitalizada.
Tras afirmar que vio el video del incidente, el presidente calificó la actuación del agente como "totalmente desproporcionada" y sostuvo que el homicidio ocurrió sin justificación.
"Me siento totalmente indignado. Tiene que hacerse justicia para que no se repitan nunca esas acciones. Cuando uno ve el video, todavía es más indignante. Fue una acción que no tenía ningún sentido", manifestó.
Abinader también aseguró que dará seguimiento al proceso judicial y pidió que el caso concluya con una sentencia ejemplar.
"Le vamos a dar seguimiento. Tiene que hacerse justicia de la manera más contundente. La justicia tiene que imponer una sentencia proporcional a ese acto incalificable", expresó.
La muerte de Mercado Reyes ha provocado una amplia reacción pública desde que se difundió un video en el que se observa al agente disparar a corta distancia contra el joven cuando este intentaba acercarse a su hermano, quien era arrestado por varios policías. Tras el hecho, la Policía Nacional puso al cabo José Francisco Moreta Heredia a disposición del Ministerio Público, mientras la Procuraduría General de la República anunció que solicitará prisión preventiva por homicidio voluntario.
El caso ha vuelto a colocar bajo escrutinio la reforma policial promovida por el Gobierno. Aunque las autoridades destacan una respuesta más rápida frente a presuntos abusos cometidos por agentes, el homicidio ha reabierto el debate sobre la eficacia de los cambios implementados, el uso proporcional de la fuerza y la capacidad de la institución para prevenir violaciones a los derechos de los ciudadanos.
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