José María Llorente, quien perdió a su esposa en el desplome del techo de la discoteca Jet Set, afirmó que las pruebas presentadas durante el proceso respaldan la solicitud de los abogados querellantes para que los hechos sean calificados como dolo eventual.
«Las pruebas escritas, habladas, WhatsApp, videos, todo apunta al conocimiento previo, a la posición de garante y a que, aun así, continuaron con el evento», sostuvo Llorente al expresar su confianza en los argumentos presentados por la representación de las víctimas.
Llorente considera que las evidencias permiten sostener que existía conocimiento previo del riesgo y que, pese a ello, la actividad continuó. La defensa de Antonio y Maribel Espaillat, por su parte, rechaza que se haya demostrado que los imputados conocieran y aceptaran la posibilidad de un desenlace mortal.
El viudo afirmó que el proceso debe sentar un precedente para evitar que una tragedia similar vuelva a ocurrir. «La sociedad necesita que se siente un precedente. Esto no puede continuar. Nosotros no queremos que vuelva a ocurrir otro lunes fatídico», expresó.
También cuestionó los intentos de restar importancia a las pruebas y desacreditar al testigo principal, Gregory Adames.
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