En un mensaje con motivo de este Viernes Santo dirigido a la República Dominicana, el obispo de San Francisco de Macorís, monseñor Alfredo de la Cruz Baldera invita a detenerse “ante el misterio del madero” y a acompañar a Cristo en el camino al Calvario, subrayando que la conmemoración no debe vivirse solo como un episodio del pasado.
“El Viernes Santo no es solo un recuerdo histórico”, expresó, al afirmar que se trata de la muerte de quien “luchó por un mundo nuevo” y enseñó una manera distinta de vivir la fe: “amando hasta el extremo”. En esa línea, el mensaje situó la cruz como una manifestación de justicia: “la justicia divina se manifiesta en la entrega del justo”.
La reflexión, reproducida en exclusiva por Acento.com.do, también retomó una cita atribuida a San Juan Crisóstomo, para reforzar el sentido teológico de la jornada: la cruz como “victoria sobre el pecado y la destrucción de la muerte”. Sin embargo, el tono se volvió especialmente directo al advertir sobre conductas que —según se señaló— empañan el significado de los días santos.
“Duele ver cómo empañamos este sacrificio con nuestras muertes inútiles”, se escucha en el mensaje, en referencia a los riesgos habituales de la temporada de la Semana Santa. En ese marco, el obispo hace un llamado explícito a la prudencia, con énfasis en la seguridad vial y el consumo responsable: que “la velocidad al manejar o el exceso de alcohol no interrumpan el propósito de estos días”.
La exhortación se articuló desde una frase del Evangelio pronunciada por Jesús en la cruz: “Tengo sed”. A partir de esa imagen, se invitó a no buscar saciarse con “lo que aturde”, sino a aprovechar el tiempo de Semana Santa para responder de otra manera: “saciemos nuestra sed con actos de caridad, de paz y de amor real”.
El mensaje concluyó con una bendición: “Que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nuestras familias”, y una convocatoria final a la convivencia serena: “Vivamos un Viernes Santo en la santa paz”.
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