El geólogo Osiris de León planteó como algo "urgente" la construcción de las presas de los ríos Chavón y Maimón como una alternativa para enfrentar el creciente déficit de agua en Higüey, Punta Cana, Bávaro, Verón, Cap Cana y otras zonas de la provincia La Altagracia, donde el crecimiento turístico ha incrementado la demanda sobre los recursos hídricos.
De León sostuvo que ambas obras deberían ser consideradas efectivamente con carácter urgente y afirmó que, de concretarse, permitirían disponer de agua para consumo humano y actividades productivas durante las próximas décadas, al tiempo que reducirían la presión sobre el acuífero costero.
El acuífero, bajo presión
Durante una conferencia en el Museo de La Altagracia, el especialista advirtió que las sequías asociadas al cambio climático tienden a ser más prolongadas y severas, lo que agrava las dificultades para garantizar el suministro de agua en una región cuya población y actividad turística continúan expandiéndose.
Según explicó, la infraestructura hotelera de la zona demanda grandes cantidades de agua. Indicó que las cerca de 50 mil habitaciones hoteleras mencionadas en su exposición consumirían alrededor de 50 mil metros cúbicos diarios, tomando como referencia un metro cúbico por habitación.
El geólogo sostuvo que buena parte de esa demanda es atendida mediante pozos que extraen agua del subsuelo y que la sobreexplotación ha contribuido a la salinización y deterioro parcial del acuífero de la formación caliza arrecifal.
Reducir la extracción de los pozos
De León afirmó que el acuífero costero regional no debería continuar sometido a los actuales niveles de extracción, por lo que planteó limitar nuevos pozos de extracción y cerrar algunos de los existentes que registren mayores volúmenes de bombeo, mientras se desarrollan fuentes alternativas de abastecimiento.
Su planteamiento central consiste en combinar una reducción de la dependencia del agua subterránea con la construcción de las dos presas.
Chavón y Maimón como fuentes de abastecimiento
De acuerdo con el geólogo, la presa del río Chavón permitiría abastecer de agua a Higüey, La Romana, Bayahíbe y Yuma.
En el caso de Maimón, sostuvo que el embalse podría utilizarse para abastecer a Higüey, Bávaro, Uvero Alto y La Vacama, además de contribuir a controlar inundaciones en zonas cercanas a la costa.
De León señaló que las inundaciones en áreas próximas a La Vacama se agravan cuando la acumulación de arena en las playas dificulta la descarga del río hacia el mar. Según su explicación, el represamiento permitiría regular parte de esos caudales.
Dependencia del este turístico de aguas subterráneas
El planteamiento de De León coloca en el centro del debate la dependencia del este turístico de las aguas subterráneas.
Sus estimaciones sobre la demanda, el estado del acuífero, la capacidad de las presas y el horizonte de 50 años corresponden -destacó- a su evaluación como especialista y requerirían estudios técnicos y ambientales de las autoridades competentes antes de convertirse en una política pública.
El geólogo propuso que las autoridades de La Altagracia mantengan reuniones semanales con el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) para avanzar en los diseños y presupuestos de las dos obras.
También consideró que las presas podrían financiarse mediante los ingresos generados por los servicios de agua potable destinados al sector hotelero de la región.
De León, especialista en hidrogeología, afirmó que estudia los principales acuíferos costeros de República Dominicana desde comienzos de la década de 1980 y que ha participado en investigaciones geológicas y geofísicas relacionadas con 30 de las 36 presas del país.
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