A 16 días de haber iniciado el proceso de renovación de la cédula en República Dominicana, comienzan a evidenciarse los tiempos reales que enfrentan los usuarios en los centros de atención.
El 28 de abril de 2026, Massiel Peña, nombre ficticio asignado, llegó a las 6:20 de la mañana a la Oficialía de la Junta Central Electoral en Cristo Rey. Aunque acudió antes del inicio formal de la jornada, no logró ser atendida en el primer grupo del día.
Su salida se produjo a la 1:20 de la tarde, momento en que recibió el documento físico. En total, el proceso le tomó cerca de siete horas, entre espera, captura de datos y entrega.
Un sistema organizado por tandas, pero no reduce el tiempo total de espera
La JCE ha estructurado la atención en tres tandas diarias de aproximadamente 50 personas cada una:
- 8:00 a.m. a 12:00 p.m.
- 12:00 p.m. a 4:00 p.m.
- 4:00 p.m. a 9:00 p.m.
Este esquema busca distribuir la demanda durante el día. Sin embargo, en la práctica, llegar temprano no garantiza ser atendido en la primera tanda.
Peña, por ejemplo, recibió el número 55, lo que la colocó automáticamente en el segundo bloque, a pesar de haber llegado antes de las 7:00 a.m. Esto genera acumulación de personas desde las primeras horas del día.
“No nos podíamos ir”: la espera obligada hasta el mediodía
Pese al ser asignada a la segunda tanda, Peña tuvo que permanecer en el centro durante horas sin poder retirarse.
“No nos podíamos ir. Aunque éramos del turno del mediodía, teníamos que quedarnos ahí esperando hasta que llegara la hora”, relató.
La imposibilidad de salir convierte la espera en un periodo prolongado, en muchos casos sin condiciones adecuadas, mientras los usuarios aguardan a que avance el proceso.
Entrega tardía de turnos obliga a permanecer en el lugar durante horas
A diferencia del primer grupo, que recibe un ticket desde el inicio, los usuarios de tandas posteriores no obtienen su turno físico hasta el momento en que serán atendidos.
Según el testimonio, esta medida busca evitar que las personas abandonen el centro y regresen más tarde. Sin embargo, los más afectados.
"El que se fue de villa, perdió su silla", les advierten. Y usuarios permanecen allí por temor a perder sus turnos.

Captura de datos biométricos es rápida, pero representa una mínima parte del proceso
A las 10:00 de la mañana, Peña logró acceder al área de fotografía y registro biométrico. Señala que el procedimiento fue rápido tomándole apenas 10 minutos entre la toma de huellas y la fotografía.
Luego de completar los datos biométricos, la joven indica que tuvo que esperar varias horas más para recibir el documento.
La entrega del plástico se produjo a la 1:20 de la tarde, tres horas después de haber pasado al área de captura.
Esto prolonga el tiempo total del proceso, incluso después de haber completado la parte técnica.

¿Qué hay de los usuarios de las 4:00 de la tarde?
Personas asignadas a la tanda de 4:00 p.m. a 9:00 p.m., también llegan desde temprano, entre las 7:00 y 8:00 de la mañana. Muchos expresan inconformidad por tener que permanecer todo el día en el centro, sin posibilidad de salir.
Algunos optan por retirarse, aun sabiendo que perderán el turno.
¿Y qué pasó con las pruebas previas realizadas?
Antes del inicio de la cedulación masiva el 12 de abril de este año, la JCE realizó pruebas piloto para validar el sistema, los tiempos de atención y la logística.
Sin embargo, a más de dos semanas del inicio, los testimonios reflejan que persisten las largas filas y los tiempos extendidos de espera. Un ejemplo de esto es el caso de Massiel Peña, que muestra una diferencia entre la estructura del proceso y su ejecución.
Aunque el sistema biométrico y la organización por tandas buscan eficiencia, la experiencia del usuario sigue caracterizada por largas horas de espera y limitaciones para moverse.
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