Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) registradas en la zona fronteriza de la República Dominicana experimentaron un crecimiento de 18.8 % entre 2021 y 2024, superando el 16.6 % observado en el resto del país, excluyendo Santo Domingo, Santiago y el Distrito Nacional.

Así lo establece el Monitor del tejido empresarial formal en la Zona Fronteriza que destaca el peso de estas unidades productivas en la economía de las provincias limítrofes.
Zona fronteriza registra más de 2,000 empresas
De acuerdo con el Directorio de Empresas y Establecimientos (DEE) de 2024, la zona fronteriza reportó 2,033 empresas registradas, equivalentes al 1.7 % del total nacional.
Las mipymes constituyen el 98.8 % de las empresas fronterizas, en un tejido empresarial caracterizado principalmente por unidades de menor tamaño.
Por clasificación, el 83.2 % son microempresas, el 14.2 % corresponde a pequeñas empresas y el 1.9 % a medianas.
El informe indica que la frontera norte concentra el 76.9 % de las mipymes del territorio, evidenciando diferencias importantes en la actividad económica, infraestructura, conectividad y acceso a los mercados frente a las provincias de la frontera sur.
Pedernales lidera crecimiento de mipymes
Entre 2021 y 2024, Pedernales registró el mayor crecimiento de mipymes, con un 41 %, seguida de Monte Cristi, con 24.9 %; Dajabón, con 22.6 %; Santiago Rodríguez, 14.3 %; y Elías Piña, 13.8 %.
Monte Cristi, además, concentra el 38 % de las mipymes de la zona fronteriza, mientras Santiago Rodríguez representa el 21.6 % y Dajabón el 17.3 %.
El análisis advierte que la distribución empresarial refleja las brechas territoriales existentes, debido a que la frontera norte presenta mayores niveles de actividad económica y dinamismo productivo.
Crédito a mipymes supera los RD$8,237 millones
En materia de financiamiento, la cartera de crédito dirigida a las mipymes de la zona fronteriza ascendió en 2024 a RD$8,237.2 millones, distribuidos en 23,886 operaciones crediticias.
Este financiamiento representó el 33.9 % del saldo total adeudado en el territorio y el 14.3 % de la cantidad de créditos registrados.
Sin embargo, la tasa de morosidad de los créditos mipymes en la frontera se situó en 2.4 %, superior al 1.4 % observado en el resto del país para este segmento.
Monte Cristi y Dajabón registraron las mayores tasas de morosidad, con 3.9 % y 2.9 %, respectivamente.
Comercio concentra la mitad de las operaciones de crédito
El comercio al por mayor y al por menor concentró el 29.5 % del saldo adeudado y el 50.2 % de la cantidad de créditos, posicionándose como el principal sector financiado.
Le sigue el consumo de bienes y servicios, con el 15.5 % del saldo y el 27.3 % de las operaciones.
La agricultura, ganadería, caza y silvicultura también mantienen un peso relevante, al representar el 11.7 % del saldo de crédito mipyme en la zona fronteriza.
El documento señala que la concentración del financiamiento en comercio y consumo sugiere que una parte importante de los recursos se dirige a operaciones de menor monto, vinculadas al capital de trabajo y la liquidez, en lugar de inversiones productivas de mayor escala.
Monte Cristi lidera recaudación tributaria de las mipymes
En 2024, la zona fronteriza representó apenas el 0.6 % de la recaudación tributaria nacional. Dentro del territorio, Monte Cristi concentró el 32.8 % de la recaudación generada por las mipymes, seguida de Santiago Rodríguez, con 23.7 %, y Dajabón, con 15.9 %.
Las microempresas, pese a representar más del 80 % del tejido empresarial fronterizo, aportaron el 29.5 % de la recaudación total de las mipymes en la zona. Las pequeñas y medianas empresas concentraron más de las dos terceras partes de los ingresos tributarios.
Persisten brechas para transformar el tejido empresarial
El Monitor advierte que, pese al crecimiento de las empresas registradas, persisten desafíos relacionados con la baja densidad empresarial, limitada diversificación sectorial, productividad, formalización y acceso al financiamiento.
El informe plantea que el reto no consiste únicamente en aumentar la cantidad de empresas formales, sino en crear condiciones que permitan a las mipymes crecer, invertir, generar empleos formales y aportar mayor valor agregado.
Para lograrlo, señala la necesidad de acompañar la formalización con asistencia técnica, capacitación gerencial, digitalización, educación financiera, acceso a mercados y mecanismos de financiamiento adaptados al tamaño y perfil de riesgo de las empresas fronterizas.
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