La socióloga dominicana Lilian Bobea, catedrática de Justicia Criminal en la Universidad Estatal de Fitchburg, Massachusetts, consideró que la situación económica, las divisiones internas del Partido Republicano y el endurecimiento de la política migratoria del presidente Donald Trump podrían favorecer a los demócratas en las elecciones legislativas de noviembre.
Durante una entrevista en el programa Propuesta de la Noche, transmitido por Teleimpacto y producido por el periodista Manuel Jiménez, Bobea afirmó que existe una alta expectativa de que el Partido Demócrata conquiste la Cámara de Representantes y posiblemente alcance una mayoría en el Senado.
La académica explicó que el escenario político estadounidense es distinto al de elecciones anteriores, debido a una transformación ideológica y generacional dentro del Partido Demócrata.
División ideológica y generacional entre demócratas
Bobea señaló que sectores progresistas, identificados como “demócratas socialistas”, están desafiando a dirigentes tradicionales como Chuck Schumer y Hakeem Jeffries.
“Hay una conmoción interna entre los demócratas, que es de carácter ideológico y también generacional”, expresó.
Agregó que una nueva generación reclama una agenda más progresista y exige que, en caso de que el partido obtenga el control del Congreso, impulse mecanismos de rendición de cuentas frente a las actuaciones de los republicanos.
La socióloga citó los avances de dirigentes jóvenes y las derrotas sufridas por figuras de la estructura partidaria tradicional como señales de ese cambio.
También mencionó el caso del congresista de origen dominicano Adriano Espaillat, cuya derrota en las primarias demócratas interpretó como una manifestación del enfrentamiento entre el liderazgo tradicional y una corriente más cercana a las preocupaciones de afroamericanos, latinos y otros sectores de Nueva York.
Bobea planteó que el crecimiento de esa fracción progresista podría incluso modificar el histórico bipartidismo estadounidense.
“Podría ser la alternativa para romper esa tradición bipartidista que ha sido dominante en la política de Estados Unidos”, manifestó, aunque reconoció que todavía sería prematuro anticipar ese desenlace.
Identifica divisiones dentro del Partido Republicano
Del lado republicano, la académica identificó una división entre la línea dura vinculada con Trump y la vieja guardia del partido.
Sostuvo que el retiro o desplazamiento de dirigentes tradicionales, junto con el deterioro de la economía, la inflación, las consecuencias de la guerra y la caída de la popularidad presidencial, ha generado preocupación entre los candidatos republicanos.
Bobea afirmó que la participación electoral será determinante y señaló que se espera una elevada movilización demócrata.
En ese contexto, vinculó el impulso de la denominada SAVE Act, que exige pruebas de ciudadanía y establece restricciones al voto por correo, con los esfuerzos republicanos para limitar el sufragio.
La catedrática también se refirió a la reformulación de distritos electorales, conocida como gerrymandering, una práctica que, según explicó, puede reducir la influencia electoral de comunidades afroamericanas y latinas.
No obstante, estimó que el malestar por la situación económica podría frustrar esa estrategia.
“El descontento es tan grande que aun en aquellos lugares donde han rediseñado los distritos les será difícil mantener el control”, declaró.
Cuestiona actuación de ICE
Bobea dedicó especial atención a la política migratoria y calificó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) como “una fuerza paramilitar con esteroides”.
Aseguró que la institución opera con escaso control del Congreso y bajo las directrices del Poder Ejecutivo.
La socióloga indicó que el Congreso aprobó alrededor de US$ 70,000 millones para ICE hasta 2028, frente a los US$ 10,000 millones que, según explicó, administraba anteriormente. También sostuvo que fueron solicitados US$ 118,000 millones para el Departamento de Seguridad Nacional.
Bobea denunció, además, muertes ocurridas durante operativos migratorios y dentro de centros de detención.
Según los datos citados durante la entrevista, hasta marzo de 2026 habrían fallecido 85 inmigrantes de los aproximadamente 68,000 que permanecían bajo custodia de ICE, debido a condiciones inadecuadas, falta de atención médica y suicidios.
Redadas generan temor en comunidades migrantes
La académica advirtió que las redadas han creado temor incluso entre ciudadanos naturalizados y residentes legales.
Explicó que muchas familias planifican cuidadosamente sus desplazamientos, evalúan si deben acudir a sus lugares de trabajo y evitan espacios como estacionamientos de establecimientos comerciales donde se han realizado detenciones.
“Es un desasosiego”, afirmó Bobea, al señalar que esa incertidumbre afecta tanto la estabilidad emocional como el sostenimiento económico de los hogares.
Añadió que distintas comunidades han comenzado a desarrollar redes para identificar los lugares donde operan los agentes migratorios.
Política migratoria podría influir en el voto latino
Bobea afirmó que los audiovisuales sobre muertes atribuidas a agentes migratorios han provocado indignación y una mayor conciencia electoral entre los latinos.
A su entender, la severidad de la política migratoria podría “salirle por la culata” al oficialismo y motivar a muchos hispanos que anteriormente apoyaron a Trump a votar por candidatos demócratas en noviembre.
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