La Dirección General de Migración (DGM) investiga a dos de sus agentes luego de que se difundiera en redes sociales un video en el que se observa a un ciudadano haitiano, en condición migratoria irregular, siendo trasladado en una motocicleta entre ambos funcionarios en San Juan de la Maguana.
Las imágenes, grabadas por un ciudadano y difundidas ampliamente el lunes 21 de julio, han generado cuestionamientos sobre el procedimiento utilizado para transportar al detenido y el cumplimiento de los protocolos de seguridad establecidos para las operaciones de interdicción migratoria.
De acuerdo con la versión ofrecida por la DGM, los agentes acudieron a un llamado de la tienda Plaza Líbano, donde el extranjero habría sido sorprendido sustrayendo mercancías. La institución sostiene que, al momento de la detención, el hombre opuso resistencia y se tornó violento, por lo que fue inmovilizado y colocado en la motocicleta para ser llevado a un centro de detención.
La institución indicó que durante el trayecto el detenido realizó movimientos bruscos que provocaron la caída de la motocicleta. Sin embargo, tras el incidente, los agentes continuaron el traslado en la misma posición que posteriormente quedó registrada en el video que circuló en redes sociales.
Los dos agentes fueron citados ante la Dirección de Inteligencia Migratoria para determinar las circunstancias del procedimiento y establecer por qué no se recurrió a otro mecanismo de traslado. Según la propia DGM, los protocolos establecen que, cuando una persona detenida ofrece resistencia o presenta una conducta agresiva, debe solicitarse apoyo adicional para garantizar la seguridad de los agentes y del detenido.
Aunque el encargado del Departamento de Interdicción Migratoria de San Juan respaldó la versión ofrecida por los agentes, la Dirección General de Migración reconoció que la forma en que se realizó el traslado no está justificada y recordó que sus actuaciones deben ajustarse a la Constitución, las leyes y las normas de protección de los derechos humanos.
El caso vuelve a poner bajo escrutinio los procedimientos empleados durante las operaciones migratorias y el entrenamiento de los agentes para manejar situaciones de resistencia sin recurrir a prácticas que puedan comprometer la integridad o dignidad de las personas detenidas.
La investigación busca establecer si hubo violaciones a los protocolos internos y determinar las posibles responsabilidades de los agentes involucrados.
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