¿Cómo debería alguien que no sabe prácticamente nada sobre inteligencia artificial (IA) plantearse sus implicaciones para la humanidad? Aunque resulte impertinente utilizar la formulación del sabio judío Maimónides al abordar la relación entre revelación y filosofía, no es absurdo. Después de todo, ni siquiera el sabio más grandioso puede comprender plenamente la divinidad. Por lo tanto, el hecho de que yo no comprenda las implicaciones de la IA no debería impedirme esforzarme por hacerlo. Quizás mis esfuerzos también ayuden a otros.
Así que, aquí va. La pregunta que deseo considerar es la siguiente: "¿Es la IA una bendición, una maldición o una burbuja?". Además, una vez que hayamos considerado las respuestas, ¿existe alguna opción que la humanidad pueda elegir de manera realista para asegurarse de que la IA sea mucho más lo primero que lo segundo, o estamos condenados a ser arrastrados a lo loco detrás del ‘carruaje’ de la IA, adondequiera que vaya?
La respuesta a la pregunta de si se trata simplemente de una burbuja ayudará a sentar las bases para responder también a estas otras preguntas. Entonces, ¿qué podría significar que la IA sea una burbuja? Existen dos posibilidades.
Una de ellas es que, de hecho, está sucediendo algo importante. Pero los mercados no pueden estimar los rendimientos y se están viendo arrastrados a un frenesí especulativo. Esto, a su vez, está alimentando un aumento insostenible (y, en cierta medida, no rentable) de la inversión. Tarde o temprano, esta burbuja estallará; los precios de las acciones se desplomarán; muchas empresas, tanto antiguas como nuevas, quebrarán; y la inversión disminuirá. Sin embargo, nos quedaremos —tal como sucedió tras, por ejemplo, el auge ferroviario del siglo XIX y la burbuja de las puntocom de la década de 1990— con una infraestructura útil: vías férreas, en el caso del primero, y cable de fibra óptica, en el caso de la segunda. Este tipo de burbujas pueden transformar el mundo.
La otra posibilidad es que la IA sea un disparate. Me vienen a la mente las burbujas del Mississippi y de los mares del Sur de principios del siglo XVIII en Francia e Inglaterra: estallaron, arruinaron a algunos y cambiaron poco.
Entonces, ¿lo que está sucediendo con la IA es realmente una burbuja? Y, de ser así, ¿de qué tipo? El consenso, que yo comparto (con cierta vacilación), es que la IA es real. Yo no tengo idea de si estamos en el umbral de la IA general, como sostiene Demis Hassabis, de Google DeepMind. Pero los modelos actuales parecen impresionantes, especialmente en su papel de "agente".
Además, tal como señala el inversionista de capital de riesgo Rubén Domínguez Ibar en su boletín "The AI Corner", algunos proveedores, en particular Anthropic, están generando enormes aumentos en sus ingresos, lo cual ayuda a explicar las enormes valoraciones que se anticipan en las ofertas públicas iniciales (OPI). Así que el mercado, de hecho, presenta ciertas condiciones de una burbuja de especulación, pero parece basarse en la realidad.
Algunos han comparado el espectacular repunte de las acciones de Nvidia con el desempeño, no muy diferente, que tuvo Cisco durante la burbuja de las puntocom. Sin embargo, señalan una diferencia: las ganancias de Nvidia se han disparado, mientras que los ingresos netos de Cisco apenas se duplicaron en los dos años previos a julio de 2000. Además, un análisis realizado por el Instituto Peterson para la Economía Internacional (PIIE, por sus siglas en inglés) sugiere que la IA ya está generando un enorme aumento oculto en el producto interno bruto (PIB) real estadounidense.
Es imposible afirmar que los mercados tengan "razón" al evaluar la rentabilidad de los actuales y futuros líderes de la IA. También es posible que las ganancias que vemos en Nvidia (o incluso los ingresos de Anthropic) no se mantengan cuando el auge de la inversión y el eufórico entusiasmo por la IA se calmen. Pero la IA no es simplemente una burbuja; tiene una base real.
Tuve una conversación con ChatGPT
Esto nos lleva a la pregunta: "¿Es una bendición o una maldición?". Yo tuve una conversación al respecto con ChatGPT (¿con quién más?) sobre esto. Después de un intercambio de opiniones, terminamos enumerando las principales bendiciones y maldiciones, como se detalla a continuación.
En primer lugar, las bendiciones: una mejor atención médica; una aceleración de la ciencia; una productividad mucho mayor; educación a gran escala; un progreso más rápido en materia de clima y de energía limpia; una mayor accesibilidad e inclusión (conversión de voz a texto y traducción automática); unos servicios públicos mejorados; un mejor transporte y entornos laborales más seguros; mejoras en la creatividad y en la expresión cultural; y un mejor acceso al conocimiento humano a nivel mundial.
En segundo lugar, las maldiciones: la pérdida del control humano y de la rendición de cuentas; nuevas armas letales (sobre todo patógenos, pero también otro tipo de armamento, parte del cual está en manos de terroristas); un desempleo masivo; enormes concentraciones de poder en manos de ‘monstruos’; vigilancia masiva y control autoritario; aún más información errónea y manipulación; enormes amenazas a la ciberseguridad; el afianzamiento de los prejuicios y la discriminación enmascarados como "objetividad"; la erosión de la voluntad y las habilidades humanas; y los costos ambientales de sistemas que consumen una enorme cantidad de recursos.
¿Qué se puede deducir de estas listas (totalmente creíbles)? Mi primera conclusión es que la IA no es simplemente una "tecnología de uso general". Si se desarrolla de la manera que parece probable, podría cambiar casi todo: la IA es, de hecho, existencial. Si la humanidad tuviera algún sentido colectivo (del cual carece) y la capacidad de frenarse a sí misma (de la cual también carece), creo que pondría todo esto en pausa.
Mi segunda conclusión es que la IA ha desencadenado inevitablemente una competencia entre empresas y Gobiernos. Mi suposición es que todo lo que una tecnología de este tipo pueda hacer, se hará. Por lo tanto, veremos carreras competitivas tanto por las bendiciones como por las maldiciones.
Mi tercera conclusión es que los controles relativamente exitosos sobre la proliferación nuclear y la disponibilidad de nuevos medicamentos no pueden servir de precedentes. Esto se debe a que la IA no será propiedad exclusiva de los Estados, como lo han sido (hasta ahora) las armas nucleares, y no es una sola clase de productos, como los medicamentos. Es polivalente.
ChatGPT sugirió que la humanidad debería dejar de equiparar la capacidad tecnológica con el progreso, que debería significar prosperar en condiciones de "seguridad, libertad y legitimidad". El papa León XIV está de acuerdo: hay que construir "para el bien común", afirma él en su encíclica. Pero ¿es esto posible? Y, de serlo, ¿cómo? Analizaré esta pregunta la semana que viene.
(Martin Wolf. Copyright The Financial Times Limited 2026. © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web).
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