Un video difundido este miércoles muestra a varios niños que parecen “caminar sobre el agua” debido a la gran acumulación de sargazo que cubre parte de la costa de Las Galeras, en la provincia Samaná.
Las imágenes, situadas por reportes locales en Playa Rincón, muestran a los menores desplazándose en aguas poco profundas, completamente ocultas bajo una extensa y compacta capa de algas.
La densidad del sargazo crea la impresión de que los niños caminan sobre la superficie del mar, aunque realmente avanzan entre la masa de algas acumulada en el agua.
El material audiovisual también permite observar que el cúmulo se extiende por una amplia zona de la costa y llega hasta el área rocosa.
Residentes y visitantes han denunciado la presencia de fuertes malos olores asociados con la acumulación y descomposición del material orgánico.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente el volumen de sargazo acumulado, el área total afectada ni las medidas que adoptarán las autoridades para retirarlo.
Un problema recurrente en Las Galeras
La llegada masiva de sargazo no es nueva en esta zona de Samaná. En 2025, comunitarios y comerciantes también denunciaron grandes acumulaciones en Playa Rincón y otros puntos de Las Galeras, con efectos sobre las actividades turísticas, pesqueras y comerciales.
Aunque el sargazo suele afectar con mayor frecuencia las costas este y sur de la República Dominicana, durante los últimos años también se han registrado arribazones en puntos del litoral norte y nordeste.
Las grandes concentraciones pueden obstaculizar el acceso al mar, afectar la navegación de pequeñas embarcaciones y alterar la experiencia de residentes y turistas.
Efectos de la descomposición
Cuando permanece acumulado en la costa y comienza a descomponerse, el sargazo puede liberar gases como sulfuro de hidrógeno y amoníaco, responsables del fuerte olor que suele percibirse en las zonas afectadas.
La exposición prolongada a esos gases puede provocar irritación de las vías respiratorias, náuseas, dolor de cabeza y otras molestias, especialmente en niños, adultos mayores y personas con afecciones respiratorias.
La descomposición de grandes cantidades de sargazo también puede reducir el oxígeno disponible en el agua y afectar peces, corales, pastos marinos y otros organismos costeros.
Compartir esta nota