Treinta dos profesionales del sistema de justicia juvenil dominicano recibieron sus certificados del Diplomado en Justicia Juvenil Restaurativa y Derechos Humanos, programa de 100 horas implementado por el Instituto Don Calabria en colaboración con la Escuela Nacional de la Judicatura y financiado por la Comisión de la Unión Europea.
Durante el acto, celebrado en la Escuela Nacional de la Judicatura, el embajador de la Unión Europea en República Dominicana, Rafael Fuentes Milani, reconoció a los graduandos como "agentes de cambio, portadores de una nueva visión donde la justicia no solo sanciona, sino que restaura, no solo castiga, sino que transforma".
El diplomático destacó el sacrificio personal de jueces, defensores públicos, policías especializados, psicólogos, trabajadores sociales y abogados que dedicaron horas a la formación especializada.
De su lado, el director general del Instituto Don Calabria, Alessandro Padovani, subrayó que la jornada celebraba "mucho más que la entrega de certificados", destacando que representa un hito en el fortalecimiento del sistema de justicia juvenil dominicano.
"Estos 32 profesionales han decidido transformar sus prácticas, adoptando un enfoque restaurativo y centrado en los derechos humanos", afirmó Padovani, quien evocó las palabras del fundador de su institución, San Juan Calabria: "educar es cosa del corazón", principio que los graduandos han demostrado aplicar al ejercicio de la justicia "con humanidad y esperanza".
Igualmente, el juez presidente de la Corte de Apelación de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Nacional, Francisco Pérez Lora, reflexionó sobre la importancia del programa citando al líder sudafricano Nelson Mandela.
"No se debe juzgar a una nación por cómo trata a sus ciudadanos más destacados, sino a los más desfavorecidos". El Magistrado vinculó esta reflexión con las Reglas de Mandela, normativas que refuerzan la protección de derechos humanos en contextos de privación de libertad.
Durante el acto, se reconoció especialmente la colaboración de instituciones clave como el Poder Judicial, la Defensa Pública, el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) y la Policía Nacional, que facilitaron la participación de sus profesionales, reconociendo que la inversión en formación especializada es fundamental para garantizar justicia y mejores oportunidades para la juventud dominicana.
Los graduandos fueron invitados a conformar una red sólida de profesionales comprometidos con la justicia restaurativa, multiplicando estas prácticas en sus respectivas instituciones y comunidades, contribuyendo así a la construcción de un sistema de justicia juvenil que prioriza la reinserción social y el pleno respeto a los derechos humanos.
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