La Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz) manifestó su respaldo a las medidas adoptadas por el presidente Luis Abinader tras la derogación del Decreto 693-24 y expresó su confianza en los nuevos planes que serán impulsados en favor del sector arrocero nacional.
Los directivos de Fenarroz, Marcos Rodríguez, presidente, y Juan Pablo Pérez, secretario, destacaron que el arroz constituye mucho más que un producto agrícola, al considerarlo fundamental para la seguridad alimentaria, la generación de empleos, la economía y la estabilidad social.
La organización señaló que la producción arrocera beneficia a miles de familias y constituye uno de los principales motores económicos de comunidades ubicadas en 96 municipios de 21 provincias del país.
Fenarroz sostuvo que, tras la incertidumbre generada por la derogación del Decreto 693-24, confía en que las nuevas negociaciones entre República Dominicana y Estados Unidos prioricen la defensa de la producción nacional y los intereses del país.
Los productores destacaron además las inversiones realizadas por el sector desde la firma del DR-CAFTA en infraestructura, mecanización, tecnología e investigación, lo que, según afirmaron, ha permitido elevar la productividad y calidad del arroz dominicano.
La federación advirtió sobre la desigualdad existente entre las condiciones de producción de los agricultores dominicanos y las de Estados Unidos, debido a las diferencias en escala, capacidad financiera, infraestructura y mecanismos de apoyo.
En ese sentido, consideró necesario que cualquier negociación preserve la capacidad del productor dominicano de continuar cultivando el alimento básico de mayor consumo en el país.
Asimismo, Fenarroz alertó que un debilitamiento del sector podría tener efectos en cadena sobre otras actividades agrícolas, ante la posibilidad de que tierras dedicadas al cultivo de arroz sean destinadas masivamente a otros productos, provocando sobreproducción, reducción de precios y desequilibrios en el sector agropecuario.
Los directivos también rechazaron que una mayor dependencia de las importaciones garantice necesariamente precios más bajos para los consumidores y defendieron que la seguridad alimentaria debe evaluarse no solo por el precio de los alimentos, sino también por la capacidad del país de producirlos.
Finalmente, Rodríguez y Pérez reiteraron la disposición de los productores arroceros de acompañar al Gobierno en la búsqueda de una solución que favorezca tanto al sector como al conjunto de la población dominicana.
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