Familiares de Alejandro Arsenio Inoa Rodríguez, de 47 años, fallecido en un destacamento policial en el sector Gurabo, regresaron al Palacio de Justicia de Santiago para exigir a las autoridades que se esclarezcan las circunstancias de su muerte.
Los familiares de Inoa Rodríguez no creen en la versión de los agentes de turno, quienes aseguraron que su pariente falleció a causa de un infarto.
El pasado 29 de enero, horas después del incidente, la vocería de la Policía informó que Inoa Rodríguez había muerto debido a una “condición repentina”.
“Al llegar a la dotación policial, Inoa Rodríguez presentó una condición de salud repentina, por lo que se solicitó de inmediato asistencia médica a través del sistema 9-1-1. Minutos después se confirmó su fallecimiento”, declaró en ese momento la vocera de la institución, la periodista Fior D. Aliza Popa Arias.
Los deudos denunciaron que el cuerpo de su pariente presentaba señales de golpes, además de lesiones provocadas por la forma en que fueron colocadas las esposas.
Esta es la segunda ocasión en que los familiares acuden a la sede judicial para solicitar un documento forense que certifique las causas del fallecimiento. En sus denuncias afirmaron que las autoridades se han negado a entregarlo y advirtieron que, de no recibir respuesta tras esta manifestación, cambiarán la forma de exigir justicia.
En esta ocasión, los manifestantes estuvieron acompañados del abogado Nelson Abreu, quien presentó documentación y argumentó sobre la situación.
Antecedentes
El 8 de febrero, el activista social Juan Comprés (Juanchy) solicitó investigar la denuncia de que un joven, identificado como Roberto Antonio Pichardo Cruceta (Chato), fue torturado en la cárcel preventiva de Moca, provincia Espaillat.
En marzo de 2025, un hombre identificado como Víctor Rafael Rodríguez Vargas falleció mientras recibía atención médica tras ingerir una sustancia letal mientras estaba detenido en un destacamento de la Policía Nacional en el municipio Villa Bisonó (Navarrete).
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