En vísperas de cumplirse un año del colapso del techo de la discoteca Jet Set —tragedia ocurrida la madrugada del 8 de abril de 2025 y que dejó 236 fallecidos— la familia Espaillat difundió una carta en la que pidió que la memoria de las víctimas sea honrada “con respeto y dignidad” y expresó solidaridad con los sobrevivientes y sus parientes.
“Hoy recordamos, compungidos con respeto y dignidad a quienes partieron”, señala el texto, en el que también se reconoce “el dolor de quienes sobrevivieron y continúan enfrentando sus consecuencias, así como el de las familias afectadas en lo más profundo de sus vidas”. La familia subraya que la fecha “pertenece, de manera plena y legítima” a quienes han vivido la tragedia en primera persona y concluye: “Que quienes continúan aquí encuentren fortaleza, consuelo y la solidaridad colectiva”.
La carta se conoce en un momento clave del proceso judicial. El Ministerio Público solicitó al tribunal el envío a juicio de fondo de los imputados Antonio Espaillat López y Maribel Espaillat de Vera, a quienes atribuye homicidio involuntario y golpes y heridas involuntarias, tras presentar un peritaje que vincula el desplome a fallas estructurales y modificaciones sin sustento técnico ni permisos.
Sin embargo, la audiencia preliminar fue aplazada para el 20 de abril de 2026, luego de que el tribunal ordenara un nuevo peritaje con un plazo de 30 días hábiles. La decisión provocó quejas de familiares de víctimas por la prolongación del proceso y el impacto emocional de los aplazamientos.
Compartir esta nota