La transformación digital del turismo dominicano debería ir más allá de la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas y avanzar hacia una estrategia nacional que incluya inteligencia artificial, análisis de datos, conectividad, capacitación y reglas para el uso de información personal, plantea el especialista en turismo, hotelería y gastronomía Roberto C. Lluberes Gautreaux.
La propuesta, presentada a propósito del Día Mundial del Turismo, que se conmemora cada 27 de septiembre, parte de la consideración de que la tecnología ya interviene en distintas etapas de la experiencia turística, desde la búsqueda de destinos y las reservas hasta la planificación de itinerarios y la valoración de los servicios.
Lluberes sostiene que el desafío para República Dominicana consiste en aprovechar esas herramientas sin desplazar el componente humano de la actividad turística.
Más decisiones basadas en datos
Entre sus planteamientos figura la creación de sistemas de información turística que permitan disponer de datos para conocer con mayor precisión el comportamiento de los visitantes.
El especialista propone utilizar información sobre los perfiles de los turistas, sus preferencias, gastos, duración de las estadías y experiencias que consumen, así como sobre el impacto de la actividad en las comunidades y los recursos naturales.
También plantea desarrollar plataformas interoperables, aplicaciones y herramientas de conectividad que permitan procesar información sobre la demanda turística y apoyar la toma de decisiones.
El uso de la inteligencia artificial
Lluberes propone incorporar inteligencia artificial en diferentes áreas de la actividad turística.
Según su planteamiento, los hoteles podrían utilizarla para analizar patrones de demanda; las agencias, para generar recomendaciones personalizadas; los restaurantes, para estudiar preferencias de sus clientes, y los destinos, para gestionar los flujos de visitantes.
El especialista, sin embargo, plantea que la inteligencia artificial debe utilizarse como una herramienta complementaria y no como sustituto del conocimiento y la intervención humana.
En ese contexto, considera necesario formar profesionales capaces de interpretar datos, verificar los resultados generados por estas tecnologías y aplicar criterios éticos y especializados a su utilización.
Privacidad y brecha tecnológica
La propuesta también identifica riesgos asociados con la expansión de estas herramientas, entre ellos la protección de datos personales, la seguridad digital, los sesgos algorítmicos, la desinformación y la dependencia tecnológica.
Por ello, Lluberes plantea que una política de transformación digital del turismo incluya reglas relacionadas con ética, privacidad, seguridad y transparencia.
Otro de los aspectos que señala es el acceso desigual a la tecnología dentro del propio sector. Su propuesta incluye a pequeños restaurantes, artesanos, guías locales, emprendimientos comunitarios y microempresas turísticas, que deberían contar, según plantea, con conectividad, capacitación y herramientas digitales.
Formación de los profesionales
La educación constituye otro de los componentes de la agenda planteada por el especialista.
Lluberes propone actualizar los programas universitarios de Turismo, Hotelería y Gastronomía para incorporar contenidos relacionados con inteligencia artificial, análisis de datos, marketing digital, comercio electrónico, automatización, innovación, sostenibilidad y gestión de experiencias.
La propuesta apunta a que los profesionales del sector no solo conozcan los destinos y servicios turísticos, sino que también desarrollen capacidades para interpretar información y utilizar herramientas tecnológicas en la solución de problemas.
Lluberes es director de la Escuela de Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras de UTESA, coordinador general de prácticas, pasantías y laboratorios de la Escuela de Turismo y Hotelería de la UASD, además de docente universitario y directivo regional de la Confederación Panamericana de Escuelas de Hotelería, Gastronomía y Turismo.
Diez prioridades
Dentro de su propuesta, el especialista identifica diez áreas de acción para República Dominicana: desarrollar una estrategia nacional de transformación digital turística; ampliar la conectividad en los destinos; crear sistemas de información basados en datos confiables; promover un uso responsable de la inteligencia artificial; capacitar a trabajadores, empresarios, emprendedores y funcionarios públicos.
También plantea incorporar inteligencia artificial, análisis de datos e innovación en la formación académica; facilitar el acceso de pequeñas y medianas empresas turísticas a las nuevas tecnologías; establecer normas sobre ética, privacidad, seguridad y transparencia; utilizar herramientas tecnológicas para apoyar la sostenibilidad ambiental y cultural, y mantener a las personas como eje de la transformación.
Tecnología y hospitalidad
Lluberes sostiene además que la tecnología puede utilizarse para mejorar la gestión del consumo energético y del agua, reducir desperdicios y administrar la presión turística sobre determinados destinos.
Pero su propuesta mantiene como elemento central la interacción entre visitantes y comunidades. Guías locales, gastronomía, cultura y hospitalidad, plantea, seguirán formando parte de la experiencia turística aunque aumente el uso de aplicaciones, algoritmos y asistentes virtuales.
La agenda planteada por el especialista vincula así la transformación tecnológica del turismo con cuatro áreas: datos e inteligencia artificial, formación profesional, sostenibilidad y preservación del componente humano de la actividad.
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