El lunes 3 de agosto de 2026 quedará marcado en la historia judicial dominicana como el día en que el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) encendió el motor del proceso de renovación de la Suprema Corte de Justicia —y en que dos de sus figuras más prominentes decidieron bajarse del tren.
En una sesión presidida por el presidente de la República, Luis Abinader, el CNM aprobó el cronograma de trabajo que organizará las etapas de evaluación de desempeño de los jueces del máximo tribunal, cuyo período constitucional venció el pasado 3 de abril. El proceso provisional arrancará el 7 de agosto y se extenderá hasta el 23 de octubre de 2026, con la posibilidad de ajustes según avancen los trabajos.
Las renuncias que marcan el momento
Al cierre de la sesión, la magistrada Nancy I. Salcedo Fernández, jueza segunda sustituta del presidente de la Suprema Corte y secretaria del propio CNM, hizo pública una carta dirigida al presidente Abinader en la que comunicó su decisión de no someterse al proceso de evaluación de desempeño iniciado por el Consejo.
En el documento, fechado el mismo lunes 3 de agosto y recibido en el Antedespacho Presidencial a las 5:40 de la tarde, Salcedo invocó el párrafo VI del artículo 56 de la Ley núm. 327-98 de Carrera Judicial para formalizar su retiro. Con 42 años de servicio ininterrumpido al Poder Judicial —como jueza de paz, de primera instancia, presidenta de Corte de Apelación y jueza de la Segunda Sala de la Suprema Corte—, la magistrada cerró su carta con una plegaria: que el CNM "continúe acertando en la conformación de la Suprema Corte de Justicia, especialmente de cara a este nuevo período".
En paralelo, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, también anunció que no buscará un nuevo período al frente del máximo tribunal. Ambas decisiones fueron comunicadas públicamente por los propios protagonistas al término de la sesión del CNM.
Un proceso que se abre a la ciudadanía
Más allá de las renuncias, la sesión del lunes dejó definiciones de fondo sobre cómo se conducirá el proceso. El CNM resolvió que las entrevistas de evaluación de desempeño se realizarán de manera pública, en cumplimiento del artículo 4 del Reglamento 2-25 del organismo —una señal de transparencia que el Consejo quiso subrayar desde el arranque.
Asimismo, se informó que, una vez determinadas las posibles vacantes, se abrirá una segunda fase de postulaciones abiertas al público, lo que amplía el universo de candidatos más allá de los jueces en funciones.
El peso institucional del CNM
El Consejo Nacional de la Magistratura es el órgano constitucional encargado de designar a los jueces de la Suprema Corte de Justicia y del Tribunal Constitucional, y de evaluar su desempeño. Su composición refleja ese peso: lo integran el presidente de la República, los presidentes del Senado y la Cámara de Diputados, el presidente de la propia Suprema Corte, un senador y un diputado de la oposición, y el presidente del Tribunal Constitucional.
En la sesión del lunes participaron todos sus miembros —el presidente del Senado, Ricardo de los Santos; el presidente de la Cámara, Alfredo Pacheco (de forma virtual); el senador Omar Fernández; el diputado Tobías Crespo; el magistrado Henry Molina; la magistrada Nancy Salcedo; y el presidente del Tribunal Constitucional, Napoleón Estévez—, completando el quórum legal exigido para esta primera sesión.
El ministro de Justicia, Antoliano Peralta Romero, también estuvo presente y ofreció declaraciones junto a la magistrada Salcedo al cierre del encuentro.
Con el cronograma aprobado y las primeras bajas confirmadas, el proceso de renovación de la Suprema Corte entra en una fase de definiciones que se extenderá por los próximos tres meses. La pregunta que ya circula en los pasillos judiciales y políticos del país es quiénes ocuparán los espacios que Molina y Salcedo dejan abiertos —y cuántas otras vacantes surgirán a medida que avance la evaluación.
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