La embajadora Leah F. Campos ordenó el cierre indefinido de la Administración de Control de Drogas (DEA) en Santo Domingo de manera inmediata.
La diplomática calificó como una "violación repugnante y deshonrada de la confianza pública" el uso de cargos oficiales para el beneficio personal.
Esta determinación responde a una postura radical contra la corrupción y cualquier indicio de irregularidades dentro de la misión.
Según la jefa de la delegación, la medida busca erradicar la percepción de conductas ilícitas en la Embajada de los Estados Unidos.
El cese de operaciones de la agencia antidrogas se mantendrá vigente hasta nuevo aviso.
La administración estadounidense enfatizó que la tolerancia cero es el estándar innegociable para sus funcionarios en el exterior.
Previo a este anuncio, el pasado 15 de enero, la embajadora y el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa, habían ratificado lazos para combatir el crimen organizado.
En dicho encuentro, se resaltó el papel de la asistencia técnica estadounidense en el fortalecimiento de la inteligencia y la interdicción en territorio dominicano.
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