Con más de dos millones de estudiantes de regreso a las aulas ayer lunes 24 de agosto, la pregunta que muchas familias dominicanas se hacen no es solo qué aprenderán sus hijos, sino qué pueden hacer ellas para que ese aprendizaje funcione. El especialista Luis Norberto Verges ofrece una guía concreta para padres y madres que arranca con una advertencia: el rendimiento escolar no es una prueba del ego familiar, sino el resultado de un trabajo en equipo.

Estas son sus doce recomendaciones, compartidas en su artículo semanal de Acento.com.do

1. Anime a sus hijos a ser los mejores que puedan ser

No se trata de ocupar el primer puesto del salón, sino de que cada estudiante aprenda a compararse consigo mismo. El alumno que revisa sus errores con actitud crítica —sin culpa ni condena— y busca las causas de sus tropiezos en su propia conducta avanza más que el que culpa a las circunstancias.

2. Evite las comparaciones negativas

Comparar a un hijo con un hermano o con otro estudiante genera hostilidad, envidia y daño a la autoestima. La pregunta útil no es "¿por qué tu compañero saca mejores notas?", sino "¿en qué punto estás hoy respecto a donde estabas el año pasado y dónde quieres estar a fin de año?".

3. No abandone a sus hijos cuando las cosas van mal

Los insultos y el rechazo como respuesta a un mal rendimiento dejan a los niños en un estado de soledad e indefensión. La conexión afectiva con los padres es uno de los principales motores del aprendizaje. Las dificultades académicas no se resuelven con reproches.

4. Respete el ritmo de cada niño

Hay estudiantes que rinden por encima del promedio, otros en la norma y otros por debajo. Si su hijo cae en la última categoría, la paciencia, las mejores estrategias de enseñanza y la certeza de que el vínculo familiar está intacto producen resultados con el tiempo.

5. Mantenga buena relación con el centro educativo

El rendimiento escolar es un trabajo en equipo. Evite los comentarios negativos sobre los docentes frente a sus hijos y los reclamos desmedidos. Cambie la exigencia por la pregunta: ¿qué puedo aportar yo a este proceso?

6. Cree un entorno hogareño que invite al estudio

Destine espacios en el hogar para la lectura y el estudio. Comparta contenidos de aprendizaje en familia de forma amena. Pregúntele a sus hijos qué aprendieron durante el día y cómo eso se conecta con sus metas.

7. Contribuya a un clima de paz en la escuela

Rechace cualquier conducta de acoso o burla hacia otros niños. Si su hijo recibe ese trato, anímelo a contárselo. Ante desacuerdos con el centro educativo, plantéelos con respeto y reconociendo el esfuerzo institucional.

8. Valore el esfuerzo, no solo las notas

El objetivo del desarrollo académico no es una buena calificación en un trimestre, sino el crecimiento sostenido en el tiempo. La perseverancia ante la adversidad y la capacidad de aprender del error son conquistas tan valiosas como un diez.

9. Ponga frenos a las conductas que obstruyen el aprendizaje

El exceso de pantallas, el consumo de vape o alcohol, la falta de rutina de estudio y la delegación de responsabilidades en otros son algunos de los factores que conspiran contra el rendimiento. La disciplina personal y hogareña puede neutralizarlos.

10. No use los logros de sus hijos para validarse como padre o madre

El rol de los padres es apoyar el desarrollo de sus hijos, no exhibirlo. Los buenos resultados son el fruto de un trabajo colectivo; la humildad frente a ellos es parte del ejemplo.

11. Evite convertir el hogar en un campo de batalla

Las peleas en torno a las notas condicionan negativamente la experiencia escolar y le quitan al aprendizaje su satisfacción natural. Antes de pelear, identifique qué conductas están obstruyendo los objetivos y trabaje para neutralizarlas junto a docentes y estudiantes.

12. No caiga en la negligencia

Entender que "yo no fui a la escuela y me fue bien" no es una guía válida para criar hijos en 2026. No incentivar el estudio es negligencia. Sus hijos merecen acceder a las oportunidades que ofrece la educación formal.

Abe Shinzō

Ex primer ministro de Japón

Shinzō Abe es un político japonés, fue presidente del Partido Liberal Democrático ​ y primer ministro de Japón desde diciembre de 2012 hasta septiembre de 2020. El 28 de agosto de 2020 anunció su dimisión por motivos de salud, ​ y su sucesor fue escogido en una elección indirecta, el 14 de septiembre.​

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