El vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester, titular de la Dirección General de Migración (DGM), advirtió el derecho a la defensa de sus agentes ante ataques y obstaculización a interdicciones, tras las presuntas agresiones sufridas por parte de los miembros de la entidad la pasada semana, en el sector Sabana Perdida, Santo Domingo Norte, durante un operativo migratorio.
Sin embargo, señaló que esa instrucción le permite a los agentes responder contra un intento hostil o agresiones contra los integrantes de las fuerzas que realizan operativos de interdicción migratoria, siempre en cumplimiento de las directrices que establece el derecho internacional humanitario y el derecho internacional sobre conflictos armados.
En ese sentido, aseguró que esos intentos de obstaculizar las labores de interdicción o agresiones "se responden de manera proporcional".
El director de Migración exhortó a las personas que hayan intentado o intenten una agresión en contra de uno de sus miembros u obstaculizar el cumplimiento o aplicación de la ley, abstenerse, a fin de garantizar el respeto mutuo entre las partes.
DGM anunció que emprenderá acciones
El pasado sábado 10, la Dirección General de Migración adelantó que serán sometidos a la justicia los propietarios y personas vinculadas a un establecimiento de alimentos en el sector Barrio Nuevo, Sabana Perdida de Santo Domingo Norte, por agredir físicamente a agentes migratorios durante un operativo de control.
A través de un comunicado, la entidad explicó que, durante la verificación de la situación migratoria de trabajadores extranjeros, se produjo un altercado provocado por los dueños del negocio y otras personas presentes, quienes atacaron al personal actuante con armas blancas, objetos contundentes y piedras, poniendo en riesgo su integridad física.
Asimismo, adujo que, ante la agresión recibida, los miembros de la DGM actuaron en legítima defensa y en coordinación con las autoridades correspondientes, con el objetivo de preservar el orden y evitar consecuencias mayores en un hecho ocurrido frente a un destacamento de la Policía Nacional.
La situación, sin embargo, fue denunciada en redes sociales y medios de comunicación como una agresión hacia los empleados del establecimiento por parte de los agentes migratorios, resultando herida una de las colaboradoras del comercio.
Según los denunciantes, los agentes penetraron al lugar de forma arbitraria.
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