Un grupo de activistas se concentró este miercoles en el parque Duarte de Santiago para mostrar su repudio a las acciones de los Estados Unidos contra Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro.
Con mensajes alusivos a la defensa de la soberanía de Venezuela y fotos de Simón Bolivar, Hugo Chávez y Nicolás Maduro, los activistas, agitados por el movimiento político Gentío, exigieron la reposición del gobernante depuesto y detenido en EEUU.
"Repudiamos la agresión militar de Estados Unidos a la República Bolivariana de Venezuela, condenamos el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de (su esposa) Cilia Flores y exigimos su libertad inmediata", proclamaron los activistas de izquierda en un manifiesto leído en los alrededores de la glorieta del parque Duarte.
Los ciudadanos solidarios con Venezuela chavista-amadurista se refirieron a los ataques estadounidenses como "acciones genocidas que no pueden quedar impune".
"El presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron injustamente retenidos, a los cuales el gobierno de los Estados Unidos de manera injuriosa le inventa unas acusaciones falsas, cuando la verdad indiscutible precisa, clara y sin ningún tipo de duda es que son prisioneros de guerra por negarse a entregar al imperialismo norteamericano el petróleo y las riquezas naturales que son propiedad del pueblo venezolano", dijo Ramón Estrella, vocero de Gentío.
Incidente con periodista venezolana
En el evento de apoyo a Maduro se originó un incidente que empezó con los reclamos de una periodista de nacionalidad venezolana que labora para Teleuniverso, canal 29 de Santiago.
La reportera Mayra Garrido culpó a los manifestantes de ser parte de los sectores que han apoyado a un régimen como el de Maduro, que ha provocado el éxodo de millones de compatriotas suyos.
Garrido vociferó que vivía en la República Dominicana sin su familia, precisamente por los maltratos de Nicolás Maduro, a quien llamó basura y narcotraficante.
Los defensores del chavismo reaccionaron y llamaron traidora a la reportera venezolana hasta el punto de empujarla.
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