Entre 2019 y 2025, más de mil mujeres fallecieron en República Dominicana a causa de complicaciones relacionadas con el embarazo, el parto o el puerperio. Así lo advirtió el Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF) durante la presentación de un análisis sobre mortalidad materna, en el que calificó esta situación como una de las expresiones más graves de desigualdad social y de las deficiencias del sistema de salud del país.
"La mortalidad materna no es solo un evento clínico. Es una de las expresiones más letales de la desigualdad social y de la insuficiente garantía del derecho a la salud y a la vida de las mujeres en el país", afirmó Tania Alfonso, representante de CIPAF.
Indicadores alarmantes frente al contexto regional
Alfonso señaló que el comportamiento de los indicadores dominicanos continúa siendo preocupante frente a los estándares regionales e internacionales. Dado que las cifras consolidadas de 2025 aún no han sido divulgadas oficialmente, CIPAF realizó una estimación propia a partir de datos publicados, según la cual el país habría alcanzado el año pasado una razón de mortalidad materna de 154 muertes por cada 100 mil nacidos vivos.
Ese número casi duplica el promedio actual de América Latina, que ronda las 77 muertes por cada 100 mil nacidos vivos, y se aleja considerablemente de la meta establecida para 2030: reducir ese indicador a 70 muertes por cada 100 mil nacidos vivos, conforme a los compromisos estratégicos asumidos por el país.
Barreras previas al desenlace fatal
La investigadora subrayó que muchas de las mujeres fallecidas enfrentaron obstáculos antes de llegar a una situación crítica: dificultades para acceder a servicios médicos, falta de seguimiento prenatal adecuado y condiciones socioeconómicas desfavorables. Para CIPAF, estos factores no son circunstanciales, sino determinantes directos del desenlace fatal.
En esa línea, Graciela Morales explicó que la organización desarrolló una auditoría social con enfoque cualitativo para reconstruir las trayectorias de mujeres fallecidas por causas maternas. El estudio analizó una muestra de 30 casos, construida a partir de testimonios de familiares de las víctimas.
Morales reconoció que el proceso fue complejo por la dificultad para acceder a datos completos y oficiales, pero destacó que la investigación permite documentar cómo las mujeres recorren distintas etapas y enfrentan múltiples barreras antes de llegar a una situación crítica durante el embarazo o el parto, evidenciando problemas estructurales en la respuesta del sistema sanitario.
Un llamado a la acción
Las representantes de CIPAF coincidieron en que estas muertes son, en su mayoría, prevenibles. Por eso, insistieron en la necesidad de fortalecer las políticas públicas de salud materna, mejorar la atención preventiva y garantizar condiciones adecuadas de atención para que el país deje de contabilizar vidas que no debieron perderse.
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